La enfermedad que casi le cuesta la carrera a Leo Messi
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Más allá de los goles, títulos y récords, Leo Messi (38 años) ha querido hablar sobre una etapa más personal. Mucho antes de convertirse en el emblema del Barça y en uno de los futbolistas más determinantes de todos los tiempos, estuvo a punto de quedarse por el camino. No por falta de talento, sino por algo tan básico como poder crecer. En una entrevista con el canal de YouTube argentino, 'Luzu TV', el futbolista recordó uno de los episodios más delicados de su infancia: el día en que, con 11 años, los médicos detectaron que sufría un déficit de hormona del crecimiento. Un diagnóstico que obligaba a iniciar un tratamiento imprescindible… y prohibitivamente caro para su familia. Según explicó, empezó el proceso mientras jugaba en las categorías inferiores de Newell's Old Boys. Durante un tiempo, el club y la empresa en la que trabajaba su padre asumieron parte del coste, pero no era suficiente. «Mi viejo y la empresa de él se hacían cargo de una parte, pero aun así no alcanzaba para todo el tratamiento», contó. La logística diaria también pesaba. Messi relató uno de los recuerdos que más se le quedaron grabados: el esfuerzo de su madre, Celia, para conseguir el dinero necesario. Vivían en la zona sur de Rosario y tenían que recorrer la ciudad para buscar pequeñas cantidades destinadas al tratamiento. «La hacían ir a buscar plata todos los días a mi vieja», recordó. Y, a veces, ni siquiera volvía con algo. «A veces iba y le decían: 'No, no está el tipo que te tiene que dar la plata'». Un desgaste constante que fue acumulando impotencia en casa, hasta el punto de que Messi admitió que esa tensión se interpretó durante años como un enfado con Newell's. Sin embargo, quiso matizarlo: «Al final no es Newell's… es la persona que estaba justo en ese momento». En medio de la incertidumbre apareció una alternativa que pudo cambiarlo todo: River Plate. Messi viajó a Buenos Aires para probarse y la respuesta deportiva fue positiva. « Me dijeron que sí , que me quede y que se iban a hacer cargo del tratamiento», explicó. Pero el obstáculo llegó por la vía administrativa. River necesitaba que Newell's liberara el pase del niño para cerrar su incorporación . Y ahí, según recordó el argentino, todo se rompió: «Tenés que ir vos a sacar el pase a Newell's…». Cuando fueron a solicitarlo, la respuesta fue negativa. «Obviamente, no me lo daban. Era muy difícil. Ahí se cortó todo». Con esa puerta cerrada, la familia quedó en un limbo hasta que apareció la opción que, como el propio Messi subrayó, no estaba en los planes. «Después, apareció lo del Barcelona, que no estaba en los planes de nadie» . El club catalán no solo apostó por su talento: también asumió lo que para su entorno era decisivo, cubrir el tratamiento completo. A partir de ahí, el resto es historia. Pero no una historia de cuento: una hecha de esfuerzo doméstico, burocracia, viajes, miedo y una familia intentando sostener a su hijo cuando todo parecía demasiado grande.
