ru24.pro
World News in Spanish
Январь
2026
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31

Garden Lodge, la casa de Freddie Mercury, desata una guerra familiar

0
Abc.es 
Hay casas que no son ladrillo y metros cuadrados. Son una biografía. Garden Lodge, la emblemática residencia londinense de Freddie Mercury en el exclusivo barrio de Kensington, pertenece a esa categoría: un refugio tras muros altos y vegetación espesa que, más de tres décadas después de la muerte del líder de Queen, continúa actuando como imán emocional y campo de batalla. La propiedad, una mansión de ocho dormitorios valorada en torno a 30 millones de libras (34 millones de euros) , salió al mercado en 2024 por decisión de Mary Austin, expareja del cantante y principal heredera de su patrimonio. Sin embargo, y pese al atractivo casi mítico que rodea a la vivienda, la operación no se ha materializado. Y ese detalle, aparentemente inmobiliario, ha vuelto a encender una discusión que no se limita a una casa: toca el corazón mismo del legado de Mercury. Freddie murió en 1991 a los 45 años, a causa de una neumonía bronquial relacionada con el sida. En su testamento dejó Garden Lodge y la mayor parte de su fortuna a Austin, a quien durante años se refirió como su 'esposa de hecho' incluso cuando su relación sentimental ya había cambiado de naturaleza. Desde entonces, Mary ha vivido allí y se ha convertido en la guardiana —y, para algunos, la administradora absoluta— de la memoria del artista. Que la mansión no encuentre comprador se ha interpretado como una buena noticia por parte del entorno de Kashmira Bulsara, hermana menor del músico, cuya relación con Mary lleva años marcada por la distancia . Fuentes próximas a la familia han deslizado en prensa británica que Kashmira vivió con malestar el hecho de ver objetos del cantante disponibles «para cualquiera», como si lo íntimo hubiera pasado a ser mercancía. La tensión escaló el año pasado, cuando Mary Austin decidió sacar a subasta un amplio lote de artículos personales del artista. Fue entonces cuando, según las mismas informaciones, Kashmira y su hijo, Jamal Zook, pusieron en marcha una operación discreta: recomprar, de forma anónima y a golpe de puja, piezas que consideraban esenciales para que siguieran «en casa». La cifra que se ha manejado ronda los cuatro millones de dólares. Pero el conflicto no nace con una subasta ni con un cartel de 'se vende'. Viene de mucho más atrás. Después del funeral de Freddie en 1991, Mary se hizo cargo de las cenizas del cantante para cumplir un deseo expreso : que el lugar de descanso final permaneciera en secreto. Se sabe que permitió una despedida privada posterior para los padres de Mercury, aunque durante años se ha especulado con ausencias en ese último adiós. Desde entonces, el silencio alrededor de ese capítulo se ha convertido, también, en parte del relato. Mientras tanto, la figura de Mary no deja de ser central. Se conocieron en 1970, se comprometieron en 1973 y, aunque él le confesó en 1976 que era bisexual —y más tarde se identificó como gay—, el vínculo afectivo no se rompió. Freddie llegó a decir que no podría amar a nadie como la amó a ella . Y esa lealtad se tradujo también en lo económico: Austin heredó el 50% de un patrimonio estimado en más de 200 millones de dólares , además de ingresos continuos por derechos de autor. En 2024, además, su posición se habría visto reforzada tras la operación millonaria vinculada al catálogo musical de Queen. Por su parte, la hermana de Freddie, heredó inicialmente un 25% del patrimonio, al igual que sus padres. Tras la muerte de ambos, esa parte habría pasado también a manos de Mary, consolidando aún más su control sobre el legado. De ahí que Garden Lodge funcione como símbolo: no es solo una casa adquirida en 1978, es el escenario donde Mercury vivió sus últimos años y, según la propia Austin, donde descansan sus cenizas. Por ahora, el futuro de la mansión sigue en el aire. Lo que parecía una venta destinada a cerrar una etapa ha terminado recordando que, cuando se trata de Freddie Mercury, todo sigue teniendo el peso de una decisión. Y que el legado, a veces, no se administra: se disputa.