‘LeBron Alcaraz’ le envía mala suerte a un Doncic que se queda solo y desolado
Sonreía Carlos Alcaraz feliz en Melbourne enfundado en la camiseta del ’23’ de LeBron James de la equipación púrpura de los Lakers en su preparación del Open de Australia, lloraba Luka Doncic en el otro extremo del Pacífico, vilipendiado por una exhalación coral también de color púrpura. Como si Carlitos le hubiera enviado un mal fario -él no quería-, el conjunto angelino se fue apaleado y humillado de Sacramento ante unos Kings de lo más revueltos (124-112) y también triunfantes pese al empeño de Doncic.
