Xabi Alonso sufre otra baja clave para el derbi contra el Atlético de la Supercopa
Antonio Rüdiger puede ser la última baja del Real Madrid contra el Atlético de Madrid en la semifinal de la Supercopa. El central alemán es duda de última hora para el derbi de esta noche en Yeda, y su ausencia condiciona directamente el plan de partido y la arquitectura defensiva de un equipo que llega a la Supercopa con más interrogantes que certezas.
Molestias en la rodilla
Rüdiger sufre molestias en la rodilla que le han impedido entrenarse con el grupo en la última sesión. El cuerpo técnico ha optado por la prudencia y su presencia no se decidirá hasta última hora. No es una lesión nueva ni una recaída grave, pero sí lo suficientemente incómoda como para generar dudas razonables sobre su disponibilidad y, sobre todo, sobre su rendimiento en un partido de máxima exigencia física y emocional como un derbi.
La posible ausencia del alemán agrava una situación ya delicada en la retaguardia blanca. El Real Madrid ha convivido durante buena parte de la temporada con un parte médico más propio de una pretemporada interminable que de un equipo asentado. Rüdiger, sin ir más lejos, ya se perdió 15 partidos al inicio del curso por una lesión en el recto anterior, una ausencia prolongada que dejó huella en la estabilidad defensiva del equipo y obligó a soluciones de emergencia.
Si finalmente Rüdiger no llega, Xabi Alonso se quedaría con solo dos centrales naturales disponibles para la semifinal. Una cifra que explica por sí sola el grado de tensión con el que el técnico afronta la cita. En ese escenario, Dean Huijsen y Raúl Asencio se perfilan como la pareja titular en el eje de la zaga, una combinación joven, y sometida a un examen de máxima exigencia ante un rival que castiga cualquier desajuste.
Huijsen, titular necesario
Huijsen, además, no llega en plenitud absoluta. El central regresa al once tras superar unos problemas musculares que le apartaron del duelo ante el Betis. Su evolución ha sido positiva, pero su estado físico sigue siendo una variable a vigilar. Si el cuerpo técnico considera que no está al cien por cien, el plan B ya está sobre la mesa: Carreras retrasaría su posición para actuar como central, mientras que Fran García ocuparía el lateral izquierdo.
En la banda derecha, el panorama tampoco es ideal. Valverde apunta a repetir como lateral, una solución funcional pero que no contenta al futbolista. Trent continúa entrenándose en solitario y Dani Carvajal todavía no está al ciento por ciento para recuperar la titularidad, lo que limita aún más las opciones de Xabi Alonso y obliga a priorizar el equilibrio por encima de la profundidad ofensiva.
Todo este contexto defensivo se entrelaza con una realidad más amplia: Xabi Alonso encara el derbi bajo la presión de un inicio de temporada marcado por la irregularidad. El equipo no ha logrado encadenar actuaciones convincentes de forma sostenida y cada partido grande se ha convertido en un termómetro inmediato del proyecto. La Supercopa, por formato y por rival, no admite medias tintas.
Ganar o ganar
Un triunfo ante el Atlético es básico, no solo para acceder a la final, sino para reforzar un discurso que necesita hechos. Ganar permitiría aliviar tensiones, ganar tiempo y reforzar la confianza de un grupo que todavía busca su mejor versión. Perder, en cambio, reabriría debates que nunca terminan de cerrarse cuando el rendimiento no acompaña.
En Yeda, el Real Madrid no solo se juega un título. Se juega la credibilidad de un proceso, la fiabilidad de una defensa en construcción y la capacidad de su entrenador para navegar en contextos adversos. La duda de Rüdiger es el primer síntoma visible de un problema más profundo: la fragilidad estructural de un equipo que llega al derbi obligado a competir desde la incomodidad.
