"El peor escenario sería una resistencia abierta": los militares afines a Maduro, la última traba para un cambio de régimen
Un ataque insólito ha puesto patas arriba el escenario geopolítico de América Latina. Venezuela vive horas decisivas tras el bombardeo quirúrgico de Estados Unidos y la supuesta captura y extracción del presidente Nicolás Maduro a Estados Unidos. El país permanece en silencio, expectante, mientras circulan versiones sobre movimientos militares, detenciones y el júbilo de muchos venezolanos estalla en las redes sociales. ¿Habrá reacción militar del Ejército chavista? ¿Se abre un periodo de transición? ¿Se sucederán más ataques de EEUU en las próximas horas? Varios analistas políticos latinoamericanos consultados por LA RAZÓN aseguran que el escenario está lejos de cerrarse y que a partir de ahora se abre un ciclo de cambio que podría afectar a la estabilidad de Cuba y Nicaragua, los otros dos países socialistas de la región.
Para Antonio Cruz, consultor venezolano, el punto de partida es la reacción tímida de la oficialidad chavista, lo que, a su juicio, revela la debilidad del gobierno tras la estrepitosa salida de Maduro. "No ha habido una mayor participación de ningún tipo de vocero del gobierno, de ningún ministro, de ninguna autoridad que haya dado la cara para explicar qué está pasando", señala. Ese silencio institucional, según Cruz, abre un escenario donde el control político se ha desdibujado, abriendo la posibilidad a escenarios desconocidos
La detención de Maduro y su esposa, Cilia Flores, es un antes y un después. Para Cruz, la extradición deja al régimen sin su figura central y obliga a los actores que permanecen en Venezuela a decidir entre negociar o resistir. La ausencia de protestas masivas y el repliegue de la población a sus casas, donde ahora mismo hay un silencio sepulcral, refuerzan la idea de que el desenlace de este giro inesperado se hará desde los despachos de políticos y militares, y no desde la calle, dice Cruz.
Desde una perspectiva estratégica, una analista venezolana que prefiere quedar en el anonimato ante el temor a represalias, sostiene que el escenario inmediato es el de una transición controlada por el estamento militar. "El escenario es la extracción de Maduro", afirma, y sitúa el centro de gravedad en las próximas 24 a 48 horas. En este periodo de tiempo, el ministro de la Defensa, Vladimir Padrino López, debería asumir un papel clave en la gestión de este momento. "Debe asumir las negociaciones para la transición", explica, recordando que Padrino López fue formado en academias militares de Estados Unidos y que es el actor mejor posicionado para manejar una coyuntura tan delicada.
La analista venezolana advierte que sectores del chavismo aún podrían intentar una sucesión interna. ¿Los hermanos Rodríguez (Jorge y Delcy), fieles de Maduro, podrían sustituirle manteniendo un esquema de poder similar?. El ataque "quirúrgico" cambia radicalmente el tablero. "No creo que se sostenga una estructura que pueda mantener esto", afirma la analista dando este dato: los bombardeos han demostrado que EEUU tenía información precisa sobre la ubicación de las figuras clave del poder.
En ese sentido, describe un escenario de corto plazo: una junta interna o gobierno provisional dentro del régimen, con una duración limitada de 48 a 72 horas, mientras se negocia una salida más amplia. Para la analista, no se trata de instalar un nuevo gobierno ni de convocar elecciones de inmediato, sino de administrar el colapso del poder y evitar un vacío total.
Constanza Mazzini, doctora en ciencias políticas, amplía el análisis y plantea tres escenarios claramente diferenciados: "uno escenario de mínima, uno de máxima y uno claramente negativo. El escenario de mínima sería una transición pactada entre actores del poder que decidan abandonar a Maduro y negociar una salida. El escenario de máxima implicaría la retirada de Maduro y de toda su gente (Diosdado Cabello, Delcy Rodríguez y los hermanos Rodríguez) y que se apoye realmente una democratización y la libertad de los presos políticos". Este sería, según Mazzini, el escenario ideal, aunque no necesariamente el más probable.
El peor escenario, advierte, sería una resistencia abierta. "Que aquellos militares que todavía quedan en Venezuela se resistan a la entrega del poder", especialmente los vinculados a crímenes de lesa humanidad. Ese camino podría derivar en enfrentamientos internos y prolongar la inestabilidad, añade la analista consultada por LA RAZÓN.
De momento, el número dos del chavismo y ministro del Interior, Diosdado Cabello, difundió un video recorriendo las calles de Caracas con chaleco y casco antibalas, rodeado de policías. "Estamos desplegados. Llamamos a la calma. Confíen en nosotros para atravesar esta situación", declaró en un mensaje oficialista que, para los analistas, intenta proyectar autoridad en un momento de extrema debilidad.
En el plano internacional la tensión sigue creciendo. ¿Qué hará China, con la que el gobierno de Maduro se endeudó al máximo? ¿Y Rusia, que hace unos días prometió soporte moral y político a Caracas? Según el senador republicano por Utah, Mike Lee, Nicolás Maduro será llevado a juicio en Estados Unidos para responder por cargos penales, tras conversaciones con el secretario de Estado, Marco Rubio. Este dato refuerza la percepción de que el expresidente ya no forma parte del tablero interno venezolano.
