Exportaciones de Costa Rica emprenden una transición silenciosa hacia mercados no tradicionales. Banano, piña y café encuentran nuevos destinos
El entramado exportador de Costa Rica refleja una transición silenciosa en la cual las ventas hacia destinos fuera de los mercados tradicionales ganan terreno, mientras Centroamérica y Norteamérica reducen participación relativa en el total exportador.
La carta de presentación en la diversificación a países menos habituales, como Rusia, Turquía o Noruega, son los productos agrícolas, en especial el banano, café de oro y la piña.
Datos de la Promotora de Comercio Exterior (Procomer) muestran que, entre 2007 y 2026, con datos al primer semestre de cada año, las exportaciones de bienes hacia los países europeos que no integran la Unión Europea (UE) crecieron más de 4.386%, es decir, casi 45 veces.
Las exportaciones hacia estos destinos crecieron de $4,8 millones a $218,5 millones en dos décadas y pasaron de representar el 0,16% del total de las exportaciones del país en 2007 al 1,86% en 2026.
Otras regiones donde también se observa un crecimiento acelerado son Medio Oriente y Asia. En estos 20 años las exportaciones han crecido más de 10 veces en ambos destinos.
Los destinos principales en Asia son China, Japón, Malasia e India. En el Medio Oriente destacan Argelia, Israel, Emiratos Árabes Unidos y Marruecos.
La Nación solicitó a Procomer y al Ministerio de Comercio Exterior (Comex) sus valoraciones sobre estos resultados y se está a la espera de respuesta.
Dinamismo hacia Europa no comunitaria
En las exportaciones hacia los países europeos no miembros de la UE destacan crecimientos relevantes hacia Noruega, Turquía y Rusia. Otros países que forman parte de este grupo clasificado como “Resto de Europa” por Procomer son Reino Unido, Suiza, Albania, Ucrania, Montenegro, Islandia y Liechtenstein, entre otros.
Las ventas desde Costa Rica hacia Noruega, Turquía y Rusia son encabezadas por el banano, la piña y el café oro.
Costa Rica mantiene vigente desde 2014 el acuerdo comercial con los Estados de la Asociación Europea de Libre Comercio (AELC o EFTA por sus siglas en inglés), que involucra a Noruega, Islandia, Liechtenstein y Suiza.
John Fonseca, exviceministro de Comercio Exterior, planteó que el crecimiento en Noruega, Turquía y Rusia obedece principalmente a un mayor volumen y a mejores precios internacionales del banano y la piña.
Jaime Morales, gerente senior de Comercio Internacional de EY, opinó que este resultado está asociado a la necesidad de diversificación existente en este proceso de redefinición de la globalización.
“Esto habla muy bien de la oferta exportable del país, de los esfuerzos que ha realizado principalmente Procomer de dar a conocer nuestros productos en esos mercados y de un consumidor europeo que valora la calidad de los productos costarricenses”, comentó el especialista.
Rodney Salazar, presidente de la Cámara de Comercio Exterior (Crecex), indicó que el crecimiento hacia esos mercados es una señal positiva porque demuestra que existe capacidad para colocar productos costarricenses fuera de los destinos tradicionales.
“Además del banano y la piña, vemos posibilidades para café diferenciado, alimentos procesados, jugos y concentrados, ingredientes alimentarios, frutas procesadas y congeladas y, dependiendo de las características de cada mercado, productos farmacéuticos, manufacturas especializadas, equipos médicos y otras actividades de mayor valor agregado”, expresó Salazar.
¿Qué ha pasado?
Para el exviceministro de Comercio Exterior, este reacomodo de la estructura de las exportaciones de bienes pasa por la condición dual de Costa Rica en sus exportaciones desde zona franca y de régimen definitivo (empresas que pagan renta).
Mientras las zonas francas venden a Norteamérica, Europa y Asia; el régimen definitivo —alimentos, químicos, plásticos y empaques— exporta principalmente a Centroamérica, con empresas nacionales y pymes.
Por su parte, el gerente senior de Comercio Internacional de EY resaltó que las reglas del comercio internacional cambiaron.
Morales comentó que el comercio se ve impactado por la política arancelaria de Estados Unidos y el conflicto bélico en Medio Oriente, factores que no se pueden controlar. Esta situación, según añadió, obliga a las empresas a hacer lecturas en tiempo real de lo que ocurre en el mercado para poder adaptarse a condiciones que cambian día a día.
“La oferta exportable es un animal vivo. Cada vez hay mayor valor añadido, productos más sofisticados y mayor diversificación de mercados, por lo que resulta comprensible que la participación relativa de un mercado u otro varíe año con año”, aseguró Morales.
El presidente de Crecex dijo que en estas dos décadas se observa una transformación muy profunda de la oferta exportable costarricense.
“Esa es precisamente la función económica de la diversificación: que una desaceleración en un mercado pueda ser compensada parcialmente por oportunidades en otros. El reto ahora es acelerar esa estrategia”, afirmó el vocero.
Sectores como dispositivos médicos y otras actividades de manufactura avanzada crecieron con mucha mayor rapidez y elevaron las ventas hacia América del Norte, Europa y Asia.
América del Norte representa el 47,2% de las exportaciones de bienes y el sector de dispositivos médicos concentra alrededor del 46% de las colocaciones totales.
Sin embargo, el presidente de Crecex llamó la atención sobre la diferencia entre una reducción de la participación relativa y una caída de las exportaciones.
Diversificar hacia Centroamérica
Desde inicios de los años 1960 funciona en la región el Mercado Común Centroamericano (MCCA).
Las principales exportaciones hacia Centroamérica son jarabes concentrados para la preparación de bebidas gaseosas, salsas y preparaciones, dispositivos médicos, medicamentos, productos de panadería fina y alimentos para animales, entre otros.
A partir del 2018, el Istmo se convirtió en la tercera región de destino de las exportaciones costarricenses, superada por la UE. Norteamérica, con Estados Unidos a la cabeza, se mantiene en el primer puesto, aunque también ha perdido peso relativo frente al total exportado.
En 2007, Norteamérica representaba el 51% del total exportado; en 2026, representa el 47,2%. Hacia esta región se exportaron $5.556 millones a julio pasado.
Morales consideró que el contexto geopolítico actual, de alguna forma, ha obligado a los países y a las organizaciones a replantearse su estrategia de ventas al exterior. Una de las tendencias que se visualizan es la regionalización, que podría abrir oportunidades no solo en Centroamérica, sino también en el sur del continente.
Por su parte, el exviceministro destacó que el arancel estadounidense del 12,5% amenaza las exportaciones más sofisticadas, mientras que el conflicto en Medio Oriente golpea por el lado del flete, los seguros y los contenedores refrigerados, con mayores efectos sobre las frutas y los alimentos.
Morales, en tanto, señala que Centroamérica es el mercado natural de Costa Rica por historia, cultura, afinidad y cercanía.
Salazar destacó que el principal elemento de vulnerabilidad continúa siendo la concentración y que Centroamérica sigue siendo un mercado absolutamente estratégico para Costa Rica y, particularmente, para una gran cantidad de empresas nacionales del régimen definitivo.
