ru24.pro
World News
Август
2026
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31

¿Qué es el efecto Purkinje? El verdadero motivo por el que los científicos recomiendan vestir verde o rojo el día del eclipse solar

0

No hace falta ningún aparato para comprobarlo. Basta con llevar una prenda roja y otra verde o azul y comparar su comportamiento antes y durante la totalidad. Mientras haya luz, ambos colores compartirán más o menos el mismo brillo, pero en cuanto la Luna cubra por completo el Sol, la prenda roja perderá intensidad casi de golpe, mientras que la verde o azul mantendrá o incluso realzará su brillo. Quien no disponga de ropa de esos tonos puede fijarse en flores, carteles o cualquier objeto de colores intensos.

El efecto Purkinje

La explicación está en la retina, donde conviven dos tipos de receptores: conos y bastones. Los conos trabajan bien con luz abundante y son los responsables de distinguir los colores con nitidez. Los bastones, en cambio, se activan cuando la luz escasea, pero apenas diferencian tonalidades. El tránsito entre ambos no es instantáneo: existe una fase intermedia: la visión mesópica, en la que ojos y cerebro reajustan su sensibilidad a las distintas longitudes de onda. Con mucha luz, el punto de máxima sensibilidad visual ronda los 555 nanómetros (en la franja verde-amarilla). Al oscurecer, ese máximo se desplaza hacia los 507 nanómetros (más cercanos a tonalidades azuladas). De ahí que, según baja la luz, el ojo humano se vuelva relativamente más sensible a los tonos fríos.

Un escenario perfecto

Un atardecer normal produce un efecto similar, pero de forma tan progresiva que apenas se nota. El eclipse, en cambio, comprime ese tránsito de luz diurna a oscuridad casi total en cuestión de segundos, lo que convierte la totalidad en un laboratorio natural para observar el fenómeno con una claridad excepcional. Eso sí, conviene recordar que las gafas homologadas, imprescindibles para mirar al Sol durante las fases parciales, distorsionan la luz del entorno y no sirven para apreciar este efecto. De todos modos, si alzamos la vista al cielo, sólo deben retirarse una vez alcanzada la totalidad, momento en que puede observarse el paisaje sin filtro.

Una curiosidad con casi 200 años

El fenómeno debe su nombre a Jan Evangelista Purkinje, científico checo que en 1819 advirtió, paseando entre flores rojas y hojas verdes, cómo unas se apagaban al anochecer mientras las otras conservaban su brillo. Dos siglos después, su observación sigue siendo una de las curiosidades más buscadas por quienes se preparan para vivir el eclipse del 12 de agosto.