El rompecabezas de Mourinho: Güler asoma con dos pruebas por delante
Esta semana comienza la Liga, pero el Real Madrid tendrá unos días extra de preparación debido a la participación de varios de sus futbolistas en las últimas rondas del Mundial. El camino a recorrer todavía es largo, pero los dos primeros amistosos mostraron la idea de lo que busca José Mourinho de cara a la nueva temporada. La primera victoria llegó en Budapest, donde se estrenó como goleador Carlos Espí, uno de los fichajes de esta temporada y debutó otro como Bernardo Silva.
Los últimos internacionales se sumarán esta semana a las órdenes del luso, que podrá contar al fin con toda su plantilla y así empezar a tomar decisiones puramente deportivas. Más allá de alguna posible salida en forma de venta o cesión e incluso algún fichaje, el foco empieza a estar más dirigido a la parcela deportiva, lugar en el que hay muchas decisiones por tomar a todos los niveles. La única posición clara es la portería, pero a partir de ahí todo son dudas.
Una defensa en el aire
Lo único que parece decidido en este momento es que el lateral izquierdo será para Cucurella. El flamante fichaje blanco parte con una notable ventaja sobre Carreras, pero a partir de ahí todo cambia. El lateral derecho parece una lucha igualada entre Trent y Dumfries, que son perfiles claramente diferentes. El centro de la defensa tampoco deja muchas certezas. Militao todavía no está listo y Konaté es una incógnita tras un año dubitativo en Liverpool y apenas tener minutos en el Mundial.
Rüdiger y Huijsen parten con ventaja en este momento, pero tampoco están al 100%. El alemán mostró la temporada pasada que el físico ya no es el ideal y el español dejó serias dudas y acabó quedándose sin Mundial. El último en discordia es el también lesionado Asencio, que incluso podría salir en este tramo final de mercado.
La delantera condiciona el centro del campo: un puzle por resolver
Con unos u otros nombres el encaje de la defensa parece sencillo, pero al subir líneas todo se complica. Hay tres nombres que parecen intocables a día de hoy como Mbappé, Vinicius y Bellingham. El cuarto en discordia es Diomande, que parece llamado a ser titular en la banda derecha. Resulta complicado que un fichaje de semejante entidad llegue para algo que no sea empezar de inicio la mayoría de partidos, pero eso reduce considerablemente los espacios disponibles.
Esto llevaría a un 4-2-3-1, con solo dos espacios para multitud de nombres. Un doble pivote y multitud de nombres, algunos complicados de sentar. La lógica puede llevar a pensar en Valverde y Tchouameni como los hombres para dichos puestos, pero todo podría ser diferente. El Madrid sufrió grandes problemas de creación la pasada temporada y esa dupla no tiene el mejor pie en relación a otros jugadores.
Una irrupción y un comodín
Alinear este equipo también supondría dejar fuera a uno de los nombres de la pretemporada: Arda Güler. El turco ha llegado dispuesto a ganarse a Mourinho y está siendo decisivo en los primeros partidos. El problema es que su sitio ideal parece destinado a Jude Bellingham y su encaje no es sencillo pese a que aclara el panorama con balón. Su nivel no pasa desapercibido en Europa e incluso se habla de un ofertón de Luis Enrique.
El otro gran nombre para mejorar la fluidez del balón es Bernardo Silva, que puede jugar en multitud de posiciones. Como afirmó Mourinho, todavía no está en su mejor momento a nivel físico, pero también se antoja clave por su perfil, que es necesario para un técnico que quiere más jugadores así. Su entrada en el doble pivote sería restar físico y poder defensivo, pero podría abrir muchas vías en ataque.
A estos nombres hay que sumar otros que parecen más destinados a la segunda línea, pero que también llegan pidiendo paso como Carlos Espí, Endrick, Camavinga o Brahim, a los que se sumará Rodrygo en unos meses. No caben todos y únicamente quedan 12 días para el estreno.
