«La beca de grado lo cambió todo»
Desde pequeña, Tfarah Maenia Seddiki, nacida en 2006 en el Sahara Occidental, pero criada en Cuba, donde residió junto a su familia durante 12 años para finalmente instalarse en Granda, tenía muy clara su vocación.
Quería estudiar Medicina, profesión que le atraía por su vertiente más clínica. «Lo que me gusta es ayudar a los pacientes, pero también hablar y tratar con ellos», señala al respecto Tfarah, que consciente de lo complicado que es acceder a esta carrera por la elevada nota de corte, se focalizó en alcanzar su máximo rendimiento académico en Bachillerato.
Sobre aquella época recuerda que «fueron años muy duros». «Yo llegué a Guadalix en 4º de la ESO y el proceso de adaptación no fue nada fácil, porque, además, en España el nivel académico es más alto que en Cuba», afirma. Pese a ello Tfarah se graduó con matrícula de honor y además se proclamó ganadora de las Olimpiadas de Química en su provincia.
Su media de 13,75 tras completar las pruebas de acceso a la universidad le garantizaba una plaza en la facultad, pero hasta ese alcanzar ese logro, fueron meses de mucha presión. «Sabía que tenía que alcanzar la perfección para asegurarme una plaza en la facultad de Medicina de Granada, donde quería estudiar para estar cerca de mi familia», recuerda Tfarah, quien además estaba a la espera de saber si la Fundación «la Caixa» le concedería la beca de grado a la que había aplicado.
Respaldo clave
«En casa, la situación económica era complicada», explica la joven, que si bien ya disponía de una beca del Estado para sus estudios universitarios, sabía que tenía que hallar una forma de hacer frente a los gastos asociados a su mudanza a Granada para quitar presión y carga económica a sus padres.
«Quería que estuvieran tranquilos y no se tuvieran que preocupar por mí, porque además tengo una hermana mayor que también está en la universidad y un hermano más pequeño», comenta Tfarah, quien, como alternativa a la beca, contemplaba la opción de trabajar para sufragar sus gastos. Sin embargo, un día antes de conocer su nota de la PAU, supo que era una de las 50 estudiantes seleccionadas en la convocatoria de 2024 de las becas de grado de la Fundación «la Caixa».
«Eso lo cambió todo», asegura. No solo porque la beca le permite cubrir sus gastos mensuales, sino también porque «ofrece cursos de idiomas , estancias internacionales y pone a disposición de los estudiantes un orientador». Asimismo, proporciona una ayuda para adquirir material y equipamiento informático y «permite conocer a otros becarios».
De hecho, estos días, la Fundación «la Caixa» ha reunido en Barcelona a todos aquellos estudiantes becados en 2024 en un evento de cinco días de duración en el que han llevado a cabo diferentes sesiones orientadas a fortalecer sus competencias.
En estas sesiones también ha participado Iñaki Puig, quien, como Tfarah, acaba de cursar segundo de Medicina, en este caso en la Universidad Pompeu Fabra, y puede dedicarse íntegramente a sus estudios gracias a la beca de la Fundación «la Caixa».
«Provengo de una familia monoparental. Mi madre regenta un pequeño comercio de barrio y siempre he tenido ayudas estatales para estudiar», explica Iñaki, quien gracias a una nota final de 13,45 pudo acceder a la opción universitaria que deseaba.
Poder transformador
Pese a albergar pocas esperanzas de éxito, Iñaki presentó su candidatura a las becas de grado para poder cursar sus estudios con una mayor tranquilidad económica. «Fue un súper logro y esa ayuda es un cojín que me permite centrarme en mis estudios», destaca.
En definitiva, tal y como indicó Isidro Fainé, presidente de la Fundación «la Caixa» durante su encuentro con los becados en el marco del evento celebrado en Barcelona, «el programa de becas de grado refleja claramente el propósito de nuestra acción social: trabajamos para dar oportunidades a las personas, con el objetivo de que puedan desarrollar plenamente su potencial. Los becarios de grado son uno de los mejores ejemplos del poder transformador de la educación y de la importancia de la equidad social para construir un futuro mejor para todos».
