Vivan las pantallas
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Nos encanta la masa, sonreír a un extraño, chocar a una prima de un amigo, abrazarnos a nuestros colegas, levantar los brazos de alegría, sudados, en una plaza en la que ninguna causa se da por perdida. Este Mundial, por si hiciera falta, ha acreditado que a los humanos nos gusta compartir en compañía numerosa. Poco racional. El partido en casa, aire acondicionado, sofá cómodo, el picoteo más exquisito, bebidas variadas para la pausa de hidratación o verlo en una plaza a reventar, en bares ruidosos, de pie, con tu pandilla. Millones han preferido la segunda opción, desde Arroyo de la Miel a Guecho. Y lo han podido hacer gracias a un capitalismo que ha abaratado las pantallas gigantes, hace... Ver Más
