La Policía blinda la Audienca Nacional durante las declaraciones de corrupción
La Policía Nacional despliega desde hace semanas un amplio dispositivo de seguridad alrededor de la Audiencia Nacional. Los trabajos de los agentes se intensifica cuando acuden a declarar investigados en causas de corrupción que afectan al Gobierno y al PSOE.
Más de una decena de agentes de la Unidad de Prevención y Reacción (UPR, equipos de seguridad ciudadana) están realizando trabajos a la entrada de los juzgados centrales. A la salida de las declaraciones, forman un pasillo para que los imputados y sus abogados puedan salir sin problemas en dirección a calle Génova, por donde pasan multitud de taxis.
Ese cordón de seguridad está generando problemas a los periodistas para desarrollar su trabajo. Los profesionales de la información esperan la salida de los letrados para poder conocer en qué dirección han ido las declaraciones y así poder contarlo después. Con la excusa que es una "zona de seguridad", los policías impiden ese acercamiento. Incluso algunos agentes avisan con identificar a los trabajadores o "subir algún escalón más", como manifestó una policía hace una semana.
La Audiencia Nacional cuenta con una comisaría especial, al estilo del Congreso de los Diputados o el Senado. Esas comisarías dependen de la Division de Operaciones y Transformación Digital (DODT), que a su vez forman parte de la División Adjunta Operativa (DAO), la cúspide del Cuerpo policial. Desde la DODT se ha requerido ese refuerzo policial de agentes de UPR, que dependen de la Jefatura Superior de Madrid.
El despliegue empezó a notarse tras la primera declaración del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero en el marco del "caso Plus Ultra", donde se investiga un posible blanqueo de capitales a raíz de la ayuda que dio en 2021 de 53 millones de euros el Consejo de Ministros para rescatar a la aerolínea que bautiza la causa.
Desde ese día, se ha popularizado que los declarantes entren por la puerta de autoridades, una suerte de entrada "vip" que hace más difícil para los periodistas acercarse a los implicados para preguntar. En lugar de dar a la Plaza de París (que tiene al otro lado el Tribunal Supremo), esta puerta da a un lateral que desemboca en calle Génova. Delimitada por una valla, los agentes no permiten moverse con facilidad a los trabajadores que allí esperan.
Este martes está previsto que declare Julio Martínez Martínez, el amigo de Zapatero también investigado en el "caso Plus Ultra". "Julito", como se le conoce, ha adelantado que va a colaborar con la Justicia, y ya ha apuntado que el expresidente lo utilizó para cobrar una comisión por el rescate y que era el expolítico quien mandaba en Análisis Relevante, la sociedad que usó para ello.
Está por ver el papel de la UPR estos días. En lo que queda de verano, además de Julio Martínez, también tiene que declarar el expresidente de Correos, Juan Manuel Serrano, en el caso de "las cloacas del PSOE". Serrano también fue jefe de gabinete del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y un hombre de su total confianza.
