Pamplona premia el juego de Jandilla y La Palmosilla
El telón de las Fiestas de San Fermín se ha bajado en Pamplona y, con las cenizas del "Pobre de mí" todavía templadas, la burocracia del palco ha dictado sentencia. Reunido en la noche de este martes 14 de julio, el Jurado Calificador de la Casa de Misericordia ha hecho oficial el palmarés de un ciclo que, en lo ganadero, ha recuperado el pulso de la emoción y el trapío sin caer en la complacencia del volumen gratuito. Los premios oficiales de la Feria del Toro y el legendario Trofeo Carriquiri ya tienen dueños en una resolución que destaca por el rigor y un hecho histórico en el apartado individual.
El máximo galardón de la feria pamplonesa ha ido a parar, por decisión mayoritaria de los miembros del jurado, a las manos de la ganadería de Jandilla-Vegahermosa. El hierro de la estrella, propiedad de Borja Domecq, se alza con el premio a la corrida más completa del abono tras el extraordinario encierro lidiado precisamente en la tarde de cierre de este 14 de julio. Fue una corrida de impecable seriedad, con cuajo, fieles a su morfología y que derramaron una bravura encastada, con transmisión y fijeza en los engaños. El envío propició el triunfo rotundo del palco y la terna, ofreciendo un gran espectáculo en las manos de Juan Ortega, Roca Rey y Tomás Rufo.
La gran sorpresa de la deliberación institucional ha llegado en la concesión del Trofeo Carriquiri, destinado a distinguir al toro más bravo y completo del serial. En un veredicto poco habitual que premia la excelencia sin matices, el jurado ha decidido otorgar el galardón de manera compartida a dos ejemplares extraordinarios que encarnan dos vertientes de la bravura moderna: la entrega incansable y la clase en la embestida.
El primer nombre propio en el palmarés del Carriquiri es "Cantarillo", herrado con el número 57 de la ganadería gaditana de La Palmosilla. El astado, lidiado en quinto lugar la tarde del pasado domingo 12 de julio, ofreció un comportamiento ejemplar por su humillación, galope y nobleza en la muleta del diestro madrileño Fernando Adrián, quien firmó una de las obras más rotundas de la feria gracias a la profunda clase de su oponente.
El segundo protagonista que inscribe su nombre con letras de oro en el palmarés es "Castigado", número 80 de la divisa triunfadora de Jandilla. Lidiado en tercer lugar la tarde de este martes 14 de julio por Tomás Rufo, el toro fue un prodigio de casta y fijeza, empujando con fijeza en el caballo y manteniendo una embestida vibrante que exigió el máximo del diestro de Pepino. Dos animales de bandera para un San Fermín que revalida su condición de templo del toro.
