Si tienes este tipo de llaves, cámbialas cuanto antes: están obsoletas y son vulnerables
Las llaves de casas son nuestro tesoro más preciado. Son el objeto que permiten abrir la puerta para entrar, pero también el que hace que estén seguras ante robos y okupaciones. Cada vez que se abre la puerta uno no piensa en ello, pero el tipo de llave puede marcar la diferencia entre una segura y una que pueda generar un problema. La diferencia muchas veces es mínima y desconocida para la mayoría de la población.
Muchas viviendas en España siguen utilizando las conocidas como llaves de serreta, un modelo tradicional que durante décadas fue el más habitual en puertas de viviendas, trasteros, garajes y comunidades de vecinos. Aunque continúan siendo funcionales, los expertos en seguridad advierten de que numerosos sistemas asociados a este tipo de llaves han quedado desfasados frente a las técnicas de robo actuales. Uno de ellos es Adrián Hernández, que explica el problema con un vídeo en su cuenta de TikTok.
Qué son las llaves de serreta
Las llaves de serreta se caracterizan por tener un perfil plano y una serie de dientes o muescas talladas en uno o ambos lados de la hoja. Durante mucho tiempo fueron el estándar en la mayoría de las cerraduras domésticas debido a su sencillez, bajo coste y facilidad de fabricación.
Este sistema funciona gracias a una combinación de pistones internos que se alinean cuando se introduce la llave correcta. Sin embargo, muchos de los modelos más antiguos fueron diseñados en una época en la que las técnicas de apertura no autorizada eran mucho menos sofisticadas que en la actualidad. “Estas cerraduras son de seguridad, pero de seguridad de hace 20 años. Ahora están obsoletas y son las más estudiadas que hay a la hora de que hay muchos métodos para que te abran la puerta de tu casa”, explica el experto.
La preocupación no se centra tanto en la llave en sí como en el cilindro o bombín al que pertenece. En muchos casos, las llaves de serreta forman parte de cerraduras instaladas hace años que no incorporan las medidas de protección que hoy se consideran básicas para una vivienda. No todas las llaves de serreta son inseguras, pero una gran parte de los bombines asociados a ellas carecen de protecciones que hoy resultan fundamentales.
El principal problema está en el bombín
Con el paso de los años han aparecido métodos de apertura que aprovechan las debilidades de algunos cilindros tradicionales. Entre ellos destaca el bumping, una técnica que permite manipular determinados mecanismos internos de cerraduras antiguas mediante herramientas específicas.
También existen otros procedimientos como el ganzuado, la extracción del cilindro o determinados ataques mediante taladro. Los bombines modernos incorporan sistemas diseñados específicamente para dificultar estas prácticas, algo que muchos modelos antiguos no ofrecen. “Si tienes una cerradura de estas, cámbiala”, avisa. Sentencia explicando el motivo: “La actualizas porque hoy en día ya sí que son vulnerables. Y en su día funcionaron muy bien y son de fabricantes muy reconocidos, pero ya se han quedado obsoletas”.
Cómo son las llaves más seguras actuales
Las llaves modernas suelen presentar diseños muy diferentes a los modelos tradicionales de serreta. Muchas incorporan perforaciones, puntos de seguridad, canales especiales o perfiles patentados que hacen más compleja su reproducción y aumentan la protección frente a manipulaciones.
Suelen estar asociadas a cilindros equipados con sistemas antibumping, antiganzúa, antitaladro y antiextracción. Algunos fabricantes incluso limitan la copia de las llaves mediante tarjetas de propiedad que deben presentarse para solicitar duplicados. Esto no significa que una llave moderna sea imposible de vulnerar, pero sí eleva considerablemente el nivel de dificultad para un intruso.
¿Hay que cambiar toda la cerradura?
No necesariamente se debe cambiar la cerradura al completo. En muchas viviendas basta con sustituir el bombín por uno de nueva generación compatible con la puerta existente. Se trata de una intervención relativamente rápida y mucho más económica que reemplazar toda la cerradura o instalar una puerta nueva.
Los profesionales también recomiendan comprobar el estado del escudo protector que rodea al cilindro, ya que constituye una capa adicional de seguridad frente a intentos de manipulación o extracción. No se trata de generar alarma, sino de adaptar la vivienda a los estándares actuales de seguridad y reducir las posibilidades de que una cerradura obsoleta se convierta en un punto débil de la protección del hogar.
