Huelga en Renfe: guerra de cifras y denuncias sindicales de irregularidades de la operadora para sabotear el paro
El paro de 24 horas convocado hoy lunes por el Sindicato Ferroviario en Renfe se ha saldado con la habitual guerra de cifras de este tipo de movilizaciones y acusaciones sindicales contra la operadora ferroviaria pública por supuestas prácticas irregulares para torpedear las protestas.
Renfe ha comunicado mediante una nota que el servicio ha operado «con normalidad en la mayor parte de la red ferroviaria», con un seguimiento «reducido» por parte de la plantilla de un 0% en el turno de noche, un 1,59% en el de la mañana y un 2,49% en el de la tarde.
En un comunicado, la compañía ha explicado que el servicio de trenes comerciales –AVE, Avlo, Alvia, Euromed e Intercity– se ha prestado con «total normalidad», sin que se suprimiera ningún tren, por lo que señaló que se han prestado el 100% de los servicios. En cuanto a trenes de Servicio Público –que engloban Cercanías, Rodalies y Media Distancia– los servicios afectados por la huelga también han sido mínimos, según Renfe.
Desde el Sindicato Ferroviario, sin embargo, aseguran que la incidencia de las protestas ha sido mayor del reconocido por Renfe. El sindicato asegura que se ha registrado una afectación en 124 servicios, entre suprimidos y retrasados, afectando a un total de 4.606 personas usuarias, y con un total de 1.349 minutos perdidos.
Actitudes autocráticas y vergonzosas
Y ello, según ha asegurado, a pesar de que la operadora ha hecho «uso de malas artes e ilegalidades para vulnerar el derecho de huelga de la plantilla de Renfe». El Sindicato Ferroviario ha denunciado que la compañía ha entregado cartas de servicios mínimos fuera de plazo y ha impuesto la circulación de trenes que, según aseguran, no estaban determinados como servicios esenciales, poniendo en circulación trenes que no son esenciales, «presionando a compañeros para que no ejerzan su derecho de huelga, sustituyendo personas trabajadoras en huelga, y poniendo en circulación trenes suprimidos en doble composición con otros determinados como esenciales, y no coordinando los turnos de servicios mínimos para que coincida con el servicio normal de mañana, obligando a la gente a elegir entre no hacer la huelga o irse por sus medios a destino para sacar el tren de mañana».
Todas estas irregularidades "tendrán su respuesta en los tribunales, donde acudiremos en amparo del derecho fundamental a la huelga de las personas trabajadoras y de nuestro sindicato", según ha asegurado el Sindicato Ferroviario. "Es muy lamentable que este Gobierno, que se llama a sí mismo progresista, adopte actitudes propias de autocracias, vulnerando un derecho fundamental para las personas trabajadoras como es el de la huelga, consideramos vergonzosa la actitud del Ministerio y de la Presidencia del Renfe. Ningún gobierno se había atrevido jamás a despreciar de esta miserable manera un derecho que tanto sufrimiento costó conquistar, el de la huelga", ha lamentado la organización.
