Ryanair da marcha atrás: las familias ya no tendrán que pagar para sentarse juntas
Ryanair ha modificado su política de asignación de asientos para familias tras la apertura de una investigación por parte de la Autoridad de Competencia y Mercados (CMA) del Reino Unido. La aerolínea adapta así su sistema al modelo habitual del sector y permitirá que los padres que viajen con sus hijos obtengan una asignación gratuita de asientos una vez realizada la facturación.
A partir de ahora, las familias ya no estarán obligadas a pagar un suplemento para elegir asiento si no desean hacerlo. En su lugar, podrán optar por una asignación aleatoria y gratuita tras completar el check-in.
No obstante, desde la low cost irlandesa señalan que "es probable" que quienes opten por la asignación aleatoria "se sienten en la parte trasera de la cabina del avión, ya que las primeras filas suelen estar reservadas y se agotan primero". "Las familias que prefieran elegir sus asientos en el momento de la reserva y asegurarse las filas delanteras premium podrán hacerlo pagando una tarifa de reserva de asiento, en línea con la política aplicada por la mayoría de las aerolíneas europeas", añade.
Hasta el momento, los padres que querían asegurarse de viajar junto a sus hijos debían pagar únicamente por la reserva de su propio asiento. A cambio, Ryanair les asignaba sin coste los asientos contiguos para un máximo de cuatro menores incluidos en la misma reserva, de modo que los niños podían sentarse junto al adulto acompañante sin pagar un suplemento.
"Nos adaptaremos con reticencia"
Michael O'Leary, consejero delegado de Ryanair, ha cargado contra los reguladores europeos y, en especial, contra la CMA del Reino Unido. A su juicio, estos organismos han "fallado sistemáticamente a los consumidores" al no actuar contra la reventa de billetes por agencias online no autorizadas, los elevados costes aeroportuarios o las deficiencias del control aéreo, mientras que ahora han puesto "en el punto de mira" la política de asientos para familias de la aerolínea.
El directivo sostuvo que el cambio introducido por Ryanair responde únicamente a la presión regulatoria y permitirá a la compañía alinearse con la política estándar que aplica la mayoría de las aerolíneas europeas, pese a considerar que ese modelo es "menos transparente y menos favorable" para los pasajeros. En su opinión, esta decisión de imponer el estándar del sector en lugar de fomentar la competencia y unas tarifas más bajas "responde al deseo de los reguladores europeos de frenar la innovación y el progreso".
O'Leary aseguró que Ryanair se adaptará "con reticencia" a las exigencias de la CMA y advirtió de que, con la nueva política, las familias tendrán que esperar hasta completar la facturación para conocer la asignación de sus asientos y tendrán más posibilidades de viajar en la parte trasera del avión. "Pero, al menos, la CMA podrá afirmar que ha hecho algo por los consumidores, aunque, lamentablemente, la mayoría de ellos ni siquiera lo notará", concluyó.
