ru24.pro
World News
Июнь
2026
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28
29
30

El PSOE se inmola con Sánchez

0
Abc.es 
El Comité Federal del Partido Socialista ha respaldado a un Pedro Sánchez cercado por la corrupción, las contradicciones y la traición a los principios democráticos. Lo ha hecho mediante un ejercicio de lealtad partidista, con inquietantes tintes de unanimidad acrítica, del que le resultará difícil regresar. Esperar que en el PSOE se articule una reacción frente a los desmanes de Sánchez pertenece desde hace tiempo al terreno de la ingenuidad. El partido se ha transformado en una mera prolongación del sanchismo. La esperanza de encontrar un Partido Socialista capaz de cuestionar sus derivas éticas y políticas forma ya parte de la ilusión. El PSOE alumbró, sostuvo y dio carta blanca a todas las decisiones de su secretario general y ahora se inmola con él mediante un respaldo incompatible con la mínima exigencia de decencia política. Hace tiempo que las apelaciones a una oposición interna dentro del partido forman parte del voluntarismo. Posiciones más o menos críticas, como la del presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page , solo constatan hasta qué punto se ha agotado su crédito político. Permanecer en un partido que ha normalizado estas formas y estas tragaderas éticas acaba convirtiendo a sus voces discrepantes en colaboradores necesarios. Resulta inútil seguir apelando a un PSOE distinto, capaz de articular una alternativa a los intereses de la Moncloa. Han sido numerosas las oportunidades para que surgiera una reacción interna con la suficiente fuerza moral y política, pero hoy debemos dar esa posibilidad por perdida. Que nadie sea capaz de detener el derrumbe ético del socialismo, encadenado al destino de la corrupción política y moral de sus dirigentes, demuestra que el PSOE no será capaz de regenerarse por sí mismo. Esta constatación no es nueva. Deberemos aceptar que un partido con una presencia tan determinante termine de nuevo arrastrado por los fangos de la corrupción, la traición a los principios que decía representar y la mentira. Resulta melancólico comprobar que ya apenas existen dirigentes con la autoridad y el valor suficientes para oponerse al descalabro al que Sánchez ha conducido a Ferraz. Lo que aparece ante nuestros ojos es la triste realidad de quienes han preferido renunciar a sus principios y a las exigencias morales más elementales para conservar su puesto a la sombra del líder. La situación trasciende ya los límites de una formación política y afecta de lleno a la salud democrática del país. La gravedad del momento permite medir cómo un presidente del Gobierno dispuesto a ejercer un control tan autoritario sobre su propio partido puede llegar a tratar al conjunto de la nación. Las democracias se sostienen sobre instituciones sólidas, pero también sobre la capacidad de los partidos y de sus militantes y sus votantes para mantenerse fieles a unos estándares éticos irrenunciables, incluso cuando hacerlo resulta políticamente costoso. Solo la dignidad sostenida sin condiciones puede contribuir a construir un país más fuerte y más libre. En sentido contrario, operaciones de desguace moral como la que hoy protagoniza el PSOE solo pueden conducir al deterioro de nuestras instituciones y al empobrecimiento democrático de España.