Por qué los partidos de fútbol duran 90 minutos y no 100
Durante estos días, con el Mundial de fútbol de Estados Unidos, México y Canadá, las noticias de fútbol copan las portadas de los periódicos, portadas de los informativos y programas especiales. Cada jornada partido provoca un debate, una polémica... Uno de los temas más debatidos y polémicos han sido las pausas de hidratación, que han recibido críticas por ser inoportunas, por romper el ritmo de los partidos o por ser una mera excusa para que las televisiones puedan insertar anuncios publicitarios. Estos descansos hacen que los partidos se alarguen y que, en muchas ocasiones lleguen hasta los 100 minutos, algo que en las competiciones de la UEFA no ocurre.
Pero lo que poca gente sabe es por qué los partidos duran 90 minutos, divididos en dos tiempos de 45, y no en periodos más cortos como en deportes como el baloncesto. Una duración que no coincide con la de las prórrogas, que son de 30 minutos, divididas en dos partes de 15.
Otra de las diferencias con otros deportes es que el tiempo es corrido. En el baloncesto, con cuatro cuartos de 10 minutos, el reloj se para en cada interrupción del juego, aunque la duración final del partido también suele superar la hora, hora y media. Entonces ¿por qué los partidos de fútbol duran 90 minutos?
Antes de la norma, el caos
Antes de que se estandarizara este tiempo, en el siglo XIX, el fútbol era un caos absoluto. Cada equipo jugaba con sus propias reglas. Unos preferían hacer "maratones" de 120 minutos, mientras que otros preferían partidos más breves y no solían superar la hora de duración.
El primer partido de fútbol de la historia se disputó el 19 de diciembre de 1863 en Londres y se enfrentaron el Barnes Football Club con el Richmond Football Club, pero no fue hasta tres años después, en 1866, cuando se fijó que el partido tendría dos tiempos de 45 minutos. Ese encuentro lo disputaron un equipo Londres formado por una selección de futbolistas de los mejores clubes del sur de Inglaterra, que jugaron bajo el nombre y la bandera de la Football Association. Su rival fue el Sheffield, un conjunto formado principalmente por jugadores del Sheffield Football Club (el club de fútbol más antiguo del mundo. El único punto de conflicto entre ambos era la duración del partido. Mientras unos estaban acostumbrados a partidos de dos horas, otros preferían partidos más explosivos y de una duración menor, de una hora. Para ponerse de acuerdo y poder disputar el encuentro, llegaron a un acuerdo, un punto medio. Ni una hora ni dos, hora y media. Este arreglo improvisado entre los dos equipos acabó por convertirse en una norma, que ha perdurado hasta nuestros días.
La IFAB y la unificación del fútbol
La Asociación Internacional de Fútbol (IFAB en sus siglas en inglés), fue fundada en 1886 con la intención de unificar los criterios usados en los partidos de fútbol que se disputaban en los diferentes países que están integrados en el Reino Unido.
Ya casi en el siglo XX, en 1897 se estableció una normativa que fijaba el número de jugadores de cada equipo en 11 y la duración de 90 minutos. El resto es historia.
