El sobrecogedor parte médico de Tomás Angulo tras sufrir una grave cornada en la Copa Chenel
El matador de toros Tomás Angulo resultó herido de máxima consideración tras ser cogido de forma dramática por el segundo astado de la tarde en el coso madrileño de Moralzarzal, durante el festejo de la segunda fase de la Copa Chenel. La intervención quirúrgica en las dependencias de la uvi móvil se prolongó durante casi dos horas debido a que los destrozos internos eran mucho más extensos de lo esperado, ingresando el espada en estado de shock por la severidad del traumatismo antes de ser trasladado al Hospital General de Collado Villalba.
Las declaraciones del cirujano jefe, el doctor Enrique Crespo, confirman que el percance principal se produjo en el primer encuentro de la faena de muleta frente al toro de la divisa de Valdefresno. A pesar de la violencia del impacto, el diestro natural de Almendralejo decidió mantenerse sobre el ruedo, sufriendo una segunda voltereta en las postrimerías de la lidia. Los exámenes desvelaron que la trayectoria ubicada en la cara posterior del muslo izquierdo es la que reviste mayor peligro clínico, al haber alcanzado de forma directa el fémur y provocar destrozos musculares severos en la zona.
El principal foco de preocupación para los médicos en los próximos días radica en la fuerte contusión de unos 7 centímetros causada sobre la arteria femoral. El cirujano ha advertido que, a pesar de no presentar una rotura total del vaso sanguíneo, la contusión es muy extensa y eleva el riesgo de que se produzca un trombo en la zona afectada. Esta circunstancia obligará a mantener al torero bajo una estricta vigilancia vascular en la unidad de cuidados intensivos, realizándose además varios TAC en la pelvis y el tórax para descartar posibles fracturas óseas derivadas de los fuertes golpes recibidos.
El informe médico detalla que el cuerpo de Tomás Angulo presenta una paliza generalizada, con una contusión severa y un varetazo seco en el hemitórax derecho. El abundante sangrado que alarmó a los espectadores en los tendidos procedía de diversas heridas abiertas en el cuero cabelludo y en el rostro, causadas durante la violenta voltereta en la arena. Las mayores complicaciones para la recuperación radican en el alto riesgo de infección, al tratarse de heridas muy sucias por el contacto con el suelo de la plaza, quedando la evolución supeditada a la capacidad de cicatrización de los músculos dañados.
El plano artístico del festejo de la Copa Chenel quedó condicionado por la gravedad del percance de su compañero en el ruedo. En lo referente a la crónica de la tarde, que registró una entrada de media plaza, se lidiaron reses de las vacadas de Aurelio Hernando y Valdefresno que ofrecieron dificultades para los profesionales. El matador Javier Cortés paseó una oreja en el primero de la función y escuchó un aviso en el cuarto de la tarde, mientras que Alejandro Chicharro saludó una ovación, fue silenciado en su segundo y cortó un trofeo en el sexto tras recibirlo a porta gayola.
