Líbano acusa a Israel de negarse a negociar una tregua con Hizbulá
En medio de un recrudecimiento de los combates entre las fuerzas israelíes y Hizbulá en el sur de Líbano, las autoridades de Líbano denunciaron que Tel Aviv bloquea las negociaciones para un posible alto el fuego. Más de 15 meses después de la firma del alto el fuego entre la milicia chií y Tel Aviv gracias a la mediación de Washington, con el lanzamiento de varios misiles hacia el norte de Israel, Hizbulá entró el pasado 1 de marzo en la guerra contra la República de Irán al conocerse la eliminación del líder supremo Ali Jamenei en Teherán. No tardaría la aviación israelí en responder a la organización chií en sus feudos en el sur y el valle de la Becá además del suburbio beirutí del Dahiyeh.
“Estamos trabajando para ejercer presión sobre Israel por medios diplomáticos, pero las negociaciones con Israel están estancadas por muchas razones”, revelaba el ministro de Cultura libanés, Ghassan Salamé, en declaraciones a la cadena catarí Al Jazeera. El veterano político libanés aseguró además que Israel “rechaza un alto el fuego” y que existe un “bloqueo interno” respecto a la propia formación de la delegación negociadora israelí.
“El principio de negociaciones directas con Israel no se rechaza, añadía el ministro de Cultura, pero el debate en el Líbano gira en torno a las condiciones de dichas conversaciones”. Tras declarar ilegal cualquier acción armada de la milicia proiraní en una tentativa desesperada y estéril por tratar de evitar la escalada, las autoridades libanesas -con su presidente Joseph Aoun y primer ministro Nawaf Salam a la cabeza- iniciaron ya hace dos semanas los contactos con París y Washington a fin de presionar a Tel Aviv en busca de un cese de las hostilidades.
Medios regionales constataron la existencia de un borrador de plan para el alto el fuego auspiciado por las autoridades francesas con ambiciones de sentar las bases de un acuerdo de paz entre Beirut y Tel Aviv -que partiría del reconocimiento libanés de la soberanía israelí y del desarme completo de Hizbulá; Israel pondría fin a la ofensiva y se retiraría del sur-, aunque hasta ahora las partes se han desvinculado de su contenido. En este sentido, Salamé agradeció la labor de las autoridades y francesas y aseguró que los países europeos están más “interesados” en desarrollar la propuesta negociadora aunque admitió también el “interés” de EEUU. Por su parte, el presidente estadounidense, Donald Trump, había manifestado este lunes su apoyo a la ofensiva militar israelí en Líbano con el argumento de que la milicia “es un gran problema”.
Sin duda, el punto más delicado de la eventual negociación es el desarme de Hizbulá, la que fuera mejor dotada y entrenada de las fuerzas proxy del creciente chií en Oriente Medio, una suerte de Estado en el interior de un Estado fallido como el libanés, promesa -incumplida- del presidente y su gobiernos desde principios del año pasado. El ministro de Cultura libanés negó que haya “contacto directo” con Hizbulá, cuyos portavoces han dejado claro que no dejarán las armas y que su deber actual es la “resistencia” contra Israel, en relación con la posible negociación.
Entretanto, y ajeno a los movimientos negociadores entre bambalinas, el Ejército israelí, que sigue avanzando posiciones en el montañoso territorio del sur de Líbano cercano a su frontera y estudia una invasión a gran escalada en medio de duros enfrentamientos terrestres con Hizbulá, recrudecía en las últimas horas sus ataques contra infraestructura y militantes de la milicia en el sur de Líbano y en el suburbio de mayoría chií de Beirut.
En la capital libanesa la aviación israelí golpeaba en zonas poco habituales y próximas al centro como los barrios de Bachoura, Zokak el Blat y Basta. Además, el diario local L’Orient-Le Jour informaba de que las fuerzas israelíes habían destruido un nuevo puente sobre el río Litani, cuenca que delimita el inicio de la zona meridional, situado en Kaakayiet el Jisr. Es el tercero que los bombardeos israelíes dejan inutilizado desde que comenzar la contienda en suelo libanés.
Por su parte, la milicia leal a Teherán anunciaba en la tarde de hoy un total de cuatro ataques contra soldados israelíes: dos salvas de cohetes sobre grupos de militares en la localidad de Shomera, en el norte de Israel, otra salva contra una unidad israelí que avanzaba hacia Taybé, en Maryayaún, y una más en Adaissé, también junto a Maryayún, así como drones suicidas contra soldados destacados en Kiryat Shmona (Israel).
La campaña israelí contra Hizbulá iniciada el 2 de marzo dejaba hoy al menos 968 muertos y 2.432 heridos además de más de un millón de refugiados internos. La misión de la ONU para el mantenimiento de la paz en Líbano, la FINUL, alertaba del “preocupante deterioro” de la situación en la zona sur al recrudecerse los enfrentamientos entre las fuerzas israelíes e Hizbulá durante la noche del martes.
