La tortura que golpea a Alonso: ¡Se mueve hasta la cámara del coche!
Dicen que una imagen vale más que mil palabras. Y esa frase también es certera para entender de forma mucho más clara las enormes vibraciones del motor Honda, que siguen golpeando a Aston Martin y convierten el AMR26 en un terremoto constante, una tortura para manos, pies y cuerpo de Fernando Alonso y Lance Stroll. ]]>
