Arranca la segunda semana de huelga médica nacional
España encara este lunes el inicio de la segunda semana consecutiva de huelga médica indefinida, convocada por la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM) y otros sidicatos autonómicos para exigir un estatuto marco propio que recoja las particularidades de su labor, desde las condiciones de formación hasta la responsabilidad inherente al ejercicio clínico. Las movilizaciones y protestas están programadas por toda la geografía española y se prolongarán hasta el viernes 20 de marzo.
La nueva semana de paros es la constatación del fracaso del Ministerio de Sanidad de Mónica García para resolver un conflicto que ya se alarga un año y que está dejando graves consecuencias para la población por sus efectos en la asistencia sanitaria.
Como era previsible, los paros llegan tras la ausencia de "contactos formales" entre el Comité de Huelga y Sanidad desde las protestas del pasado febrero. Según los convocantes, la cartera que dirige García trató de encauzar la negociación mediante un acuerdo alcanzado el 4 de marzo con el Foro de la Profesión Médica. Sin embargo, los sindicatos niegan su validez alegando que no se trata de un acuerdo, sino de una "propuesta" sin valor jurídico, dado que el único órgano legitimado para negociar las condiciones es el propio Comité de Huelga.
Este desencuentro mantiene encallada la situación y empuja a los facultativos a una nueva tanda de movilizaciones. En Madrid, Amyts ha convocado hoy una manifestación a las 10:00 horas desde el Congreso de los Diputados hasta el Ministerio, además de concentraciones diarias a las puertas de distintos hospitales. En otras comunidades, como Castilla y León, Aragón o la Comunidad Valenciana, se han denunciado servicios mínimos "abusivos".
El PP trasada el debate a las Cortes
En paralelo a la creciente conflictividad, el Partido Popular ha decidido trasladar el debate a las Cortes. La formación ha registrado una proposición no de ley en el Congreso y una moción en el Senado en las que reclama que el Gobierno impulse el reconocimiento efectivo de la "singularidad médica" dentro del Sistema Nacional de Salud (SNS). Los populares piden la creación de una mesa de diálogo específica, mejoras en la retribución y en la evolución de las guardias, equiparándolas progresivamente a las horas ordinarias, así como una clasificación profesional acorde con su alta cualificación y responsabilidad.
El PP defiende además reducir la sobrecarga administrativa, ampliar las plantillas hasta un 15% y reforzar la Atención Primaria, donde calculan un déficit actual de 4.500 médicos, que podría alcanzar los 5.000 en 2029. La vicepresidenta de Sanidad del partido, Carmen Fúnez, ha acusado al Gobierno de actuar con "sectarismo" y de excluir a los médicos de las negociaciones. "Al Ejecutivo le falta diálogo y le sobra ideología" sostiene, al tiempo que reivindica un modelo de financiación autonómica con una partida sanitaria finalista que garantice la sostenibilidad del SNS.
En el ámbito autonómico, Madrid se ha convertido en la primera comunidad en apoyar abiertamente la creación de un estatuto médico propio. Por su parte, el consejero vasco, Alberto Martínez, señaló el pasado viernes que el Estatuto Marco "debe contemplar la especificidad del médico". "Existe una singularidad tanto en la formación como en el trabajo y la responsabilidad individual que hace necesario un capítulo específico que lo reconozca y que los médicos se sientan representados", dijo en una entrevista con "Onda Vasca". Ante la huelga de esta semana, Martínez volvió a pedir a la ministra que "mueva ficha" para llegar "cuanto antes" a un acuerdo.
La huelga médica que comienza hoy será la segunda de las cinco que el Comité tiene previstas hasta junio, en caso de que no se desbloquee la situación a través de una reunión bilateral con el Ministerio. Las siguientes están programadas para las semanas del 27 al 30 de abril, del 18 al 22 de mayo y del 15 al 19 de junio.
