El desgarrador alegato de Marius Borg en el juicio: «Ya no soy Marius. Soy un monstruo»
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La primera fase del juicio contra Marius Borg Høiby ha llegado a su fin tras semanas de sesiones en el Tribunal del Distrito de Oslo, uno de los procesos judiciales más mediáticos que ha vivido el país en los últimos años. El hijo de la Princesa Mette-Marit de Noruega tomó la palabra en la última jornada para pronunciar una extensa declaración que acabó convertida en un emotivo alegato sobre el impacto que el caso ha tenido en su vida. Con la voz temblorosa, el acusado se dirigió al juez para denunciar la presión mediática que, según asegura, ha rodeado el proceso desde el primer momento. Sus palabras fueron recogidas por el diario noruego VG, que transcribió su intervención ante el tribunal. «La presión mediática a la que he sido sometido me ha borrado como persona. Ya no soy Marius. Soy un monstruo», afirmó entre lágrimas durante su declaración final. El juicio, que comenzó el pasado 3 de febrero, encara ahora su fase decisiva antes de la deliberación final. La sentencia, sin embargo, no se espera hasta el próximo mes de mayo. Durante su intervención, Borg describió con crudeza cómo vive el impacto público del proceso judicial en su vida personal. Según relató ante el tribunal, la exposición mediática ha provocado un aislamiento casi total en su entorno social. «Soy objeto de odio en toda Noruega», aseguró en el tribunal, según recoge el diario VG. «He perdido el 98% de mi red social. Y los pocos que me quedan no se atreven a salir a comer a un restaurante conmigo ni quieren que los vea». El acusado explicó que esta situación le ha llevado a sentirse completamente solo y que incluso sus amistades más cercanas han evitado el contacto por miedo a verse involucradas en la polémica. «Mis mejores amigos no me invitan a sus cumpleaños porque tienen miedo de que otros amigos piensen que son tontos por ser amigos míos», lamentó durante su declaración. El caso ha tenido una enorme repercusión mediática en Noruega, en parte por el vínculo familiar del acusado con la Casa Real, ya que es hijo de la futura reina consorte del país. Borg también habló en el tribunal del impacto psicológico que asegura estar sufriendo desde que comenzó el proceso judicial. Según explicó, su estado mental se ha deteriorado por la presión constante que ha vivido durante el último año. «Me están evaluando para detectar un posible trastorno de estrés postraumático (TEPT). Tengo ansiedad social severa. Tengo depresión profunda», declaró ante el juez. El acusado reconoció además que ha seguido de forma obsesiva todo lo que se publica sobre él en los medios y en internet. «Leí todos los artículos, leí todos los foros, leí todo. Es increíblemente difícil», explicó. En su declaración también criticó la actuación de la policía tras la incautación de sus dispositivos electrónicos y cuentas en redes sociales, lo que, según dijo, ha agravado aún más su sensación de aislamiento. «La policía también ha hecho un buen trabajo al bloquearme el acceso a todas mis redes sociales. Me han quitado mis números de teléfono. Los teléfonos. Se han apoderado de todas mis cuentas», afirmó. El proceso judicial contra Borg se ha convertido en uno de los más largos celebrados en el tribunal de Oslo en los últimos años. El joven está acusado de decenas de delitos, entre ellos violación y violencia doméstica, aunque ha negado los cargos más graves. Según se ha informado durante el juicio, ha reconocido parte de los delitos que se le imputan, pero mantiene su inocencia respecto a las acusaciones más severas. El juez también ha decidido mantenerlo en prisión preventiva al considerar que existe «un alto riesgo de reincidencia», una decisión que añade aún más tensión a la fase final del proceso. Con la presentación de pruebas ya finalizada, el caso entra ahora en su tramo decisivo. Mientras tanto, la atención mediática en Noruega continúa centrada en un juicio que ha sacudido al país y que podría tener consecuencias históricas tanto en el ámbito judicial como en el entorno de la familia real.
