Los inolvidables ecos solidarios de Forges
Era 2010. Haití acababa de sufrir uno de los terremotos más mortíferos de la historia. Una tragedia que ocupó los salones de todas las casas del mundo. Antonio Fraguas de Pablo, más conocido como Forges, también lo seguía en el telediario. «Se descomponía con las imágenes», recuerda su hija, Berta Fraguas, «no entendía la vida sin contribuir a echarle una mano al que fuera. Creía profundamente en la justicia social, en ayudar al desfavorecido». Fue por esta impotencia que utilizó su mayor talento para hacernos reflexionar, para llamar nuestra atención. Aún hoy aquellas viñetas que, a partir de Haití, creaba con su icónica frase «No te olvides de...» siguen conmoviéndonos. Por ello, continúa Fraguas, su padre «se habría tirado de cabeza» a colaborar en el proyecto que ayer se presentaba en la Casa del Libro de la Gran Vía de Madrid. Eva Hache se encargó de conducir un acto en el que se presentó «No te olvides de las enfermedades olvidadas. Humor gráfico contra el olvido» (Lunwerg), volumen que nace de una iniciativa solidaria. Han sido 38 los humoristas gráficos de ambos lados del Atlántico los que han participado en este homenaje a Forges que, además, lleva consigo el objetivo de visibilizar las enfermedades olvidadas y apoyar el programa de investigación del Instituto de Salud Global de Barcelona.
Jorge Martínez, ideólogo del proyecto, explica que, cuando le propuesieron este trabajo, «me surgieron dos conceptos. Por un lado, Forges y su frase de ‘‘No te olvides’’, pues creo firmemente en el poder del humor gráfico. Por otro, el Post-it, un producto que forma parte de la cultura popular». Autores como Riki Blanco, Junco, Peridis, Idígoras & Pachi y Julio Rey han creado viñetas originales con un Post-it como soporte, transformando este pequeño y popular trozo de papel en una herramienta de sensibilización y concienciación social.
Alrededor de 1.600 millones de personas en el mundo, lo que equivale a un quinto de la población mundial, vive afectada y posiblemente muera por padecer una enfermedad contra la que no se busca solución. Están olvidadas, pero no por ello «son raras, sino mayoritarias», explicaba en el acto Quique Bassat, director general del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), que ha impulsado el proyecto. Estas enfermedades, continuaba, «no reciben la atención que deberían. Es el caso del dengue, la rabia o el mal de chagas, y tratamos de visibilizarlas, de hacerlas más cercanas. Buena parte del dinero de este proyecto se destinará a la investigación, a desarrollar tratamientos, diagnósticos, y a cubrir este círculo vicioso que se establece entre ciencia y sociedad». Y qué mejor forma de visibilizar y sensibilizar que a través del humor. Una herramienta que Forges cultivó con agilidad y respeto, y que Junco, autor que acudió al acto en representación del Frente Viñetista, definió «como una forma de lucha. El humorista estudia el ridículo de las acciones humanas para desvelarlo, y de la manera más agradable y balsámica».
