Nace el Mercedes‑Benz VLE, el monovolumen eléctrico que redefine el espacio
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La noche en Stuttgart del martes 10 de marzo tenía algo de ritual fundacional. Bajo la luz precisa de un evento pensado al milímetro, Mercedes‑Benz levantó el telón de su nuevo VLE eléctrico, un vehículo que no solo inaugura una plataforma tecnológica inédita, sino que también coloca a España —y en concreto a la planta de Vitoria— en el centro de la estrategia global de la marca. Allí, en el corazón industrial del País Vasco, se fabricará en exclusiva para todo el mundo este monovolumen llamado a marcar un antes y un después. En el escenario del Wagenhallen de Stuttgart Ola Källenius, presidente del Consejo de Administración de Mercedes‑Benz Group AG, resumió la ambición del proyecto: «El nuevo VLE eléctrico marca el siguiente hito importante en nuestros 140 años de historia automovilística». No es una exageración. El VLE es el primer modelo construido sobre la nueva arquitectura VAN.EA, una plataforma modular que reconfigura por completo la forma de concebir las furgonetas y monovolúmenes eléctricos de la marca. El VLE no se limita a ser un vehículo amplio: aspira a convertirse en un espacio vital. Su interior, dominado por un techo panorámico Sky View de una sola pieza y una pantalla retráctil de 31,3 pulgadas en 8K, transforma cada trayecto en una experiencia inmersiva. La sensación de amplitud se combina con una versatilidad casi coreográfica. Los asientos pueden desplazarse manualmente con el sistema Roll & Go o moverse de forma eléctrica desde la app, en lo que la marca denomina «ballet de asientos». Es un guiño a la vida real: familias, viajeros, profesionales o pasajeros VIP pueden adaptar el espacio a su manera. Thomas Klein, jefe de furgonetas Mercedes‑Benz, lo expresó con claridad: «El VLE eléctrico encantará a clientes de todo el mundo porque es tan diverso como ellos» . La premiere mundial en Stuttgart fue el escaparate, pero el pulso del proyecto late en Vitoria. La planta española, en la que la marca de la estrella ha invertir 1.250 millones de euros en los últimos años para ampliarla y adaptarla, tiene décadas de experiencia en la fabricación de vehículos de la gama V, asume ahora un papel estratégico: será la única fábrica del mundo que produzca el VLE. Para la industria española, esto significa asegurar carga de trabajo de alto valor añadido, atraer inversión tecnológica vinculada a la nueva plataforma eléctrica y convertirse en referencia global dentro de Mercedes‑Benz Vans. El VLE no es un modelo más: es el primero de una nueva generación eléctrica que marcará el rumbo de la marca durante los próximos años. Que ese camino arranque en Vitoria es un reconocimiento explícito a la capacidad industrial y al talento de de la planta española. Llega con dos versiones: la VLE 300: 203 kW (272 CV) con más de 700 km de autonomía WLTP y la VLE 400 4MATIC de 305 kW (409 CV), tracción total y una aceleración de 0–100 km/h en 6,5 segundos. Ambas comparten una batería de 115 kWh y tecnología de 800 voltios, que permite recuperar 355 km en solo 15 minutos. El próximo año habrá versiones de combustión. El VLE presenta una silueta baja y aerodinámica, con un coeficiente de solo 0,25. La parrilla iluminada, las líneas fluidas y la firma lumínica trasera en forma de U invertida lo sitúan en un territorio estético que combina elegancia y modernidad. Es un vehículo que quiere ser visto, pero sobre todo, quiere ser entendido como un símbolo de transición: hacia la electrificación, hacia la digitalización y hacia una nueva forma de habitar el automóvil. El interior es igualmente espectacular. El techo panorámico Sky View, de una sola pieza, se extiende desde el pilar B hasta la parte trasera, creando una sensación de amplitud inédita. La iluminación ambiental envolvente y la calidad de materiales elevan la experiencia a un nivel propio de una limusina de lujo. La versatilidad es uno de los pilares del VLE. Puede configurarse con entre cinco y ocho plazas, con asientos manuales o eléctricos, incluyendo el nuevo Grand Comfort Seat con masaje, soporte lumbar, reposapiernas y carga inalámbrica. Los asientos pueden incluso moverse de forma remota gracias al sistema Espacio Remoto Variable Trasero. El maletero alcanza hasta 795 litros con tres filas de asientos, y puede llegar a 4.078 litros retirando los asientos manuales. El VLE incorpora la última generación del sistema operativo MB.OS, impulsado por inteligencia artificial. En el frontal, la MBUX Superscreen combina tres pantallas bajo una superficie de cristal, mientras que los pasajeros traseros disfrutan de una pantalla panorámica retráctil de 79 cm con resolución 8K. El vehículo puede convertirse en cine, sala de juegos u oficina móvil, con sonido envolvente Burmester 3D y compatibilidad con apps de videoconferencia. El VLE se ofrecerá inicialmente en dos versiones: VLE 300 (272 CV) y VLE 400 4MATIC (409 CV). Ambos equipan una batería NMC de 115 kWh y tecnología de 800 voltios que permite recargar hasta 355 km en solo 15 minutos. El modelo ofrece una autonomía de más de 700 km. El VLE 400 4MATIC alcanza los 305 kW y acelera de 0 a 100 km/h en 6,5 segundos. La eficiencia del sistema eléctrico llega al 93 %, gracias a motores síncronos de imanes permanentes y electrónica de potencia con carburo de silicio. La suspensión neumática AIRMATIC, con control inteligente de altura, amortigua las irregularidades del terreno. La dirección trasera de hasta 7º reduce el diámetro de giro a solo 10,9 metros, comparable al de un turismo compacto. La conducción también se ha diseñado para ser silenciosa, suave y sorprendentemente ágil para un vehículo de su tamaño, gracias a la suspensión AIRMATIC y al eje trasero direccional.
