Eva Arguiñano y Martín Berasategui señalan la mejor pasta de té de Asturias
La mejor pasta de té de Asturias, según Eva Arguiñano y Martín Berasategui, se ha convertido en una de las grandes protagonistas del panorama repostero nacional. El reconocimiento se produjo durante el certamen organizado por la revista especializada Dulcypas, un encuentro que cada año reúne a algunos de los nombres más influyentes de la pastelería española.
La competición, celebrada en la Escuela de Cocina Aiala de Zarautz, reunió en esta edición más de 300 propuestas procedentes de toda España. Tras una primera selección técnica, solo 37 elaboraciones llegaron a la fase final, donde un jurado formado por profesionales de prestigio evaluó sabor, textura, técnica y creatividad.
En ese contexto, la mejor pasta de té de Asturias elegida por Eva Arguiñano y Martín Berasategui resultó ser una creación del maestro heladero y chocolatero José Manuel Martínez Salas. El artesano es fundador de Cremela Helados y Chocolates, un obrador situado en el concejo asturiano de Cabranes que ha logrado consolidarse como uno de los proyectos gastronómicos más singulares de la región.
Una pasta de té inspirada en el paisaje asturiano
La pieza que obtuvo el reconocimiento regional se concibió como un homenaje al paisaje del Principado. Su creador buscó trasladar al formato clásico de pasta de té algunos de los ingredientes más representativos del territorio.
El resultado es una elaboración delicada que combina avellana, manzana, sidra asturiana y chocolate elaborado mediante el proceso bean to bar en el propio obrador. Este método implica controlar todas las fases del chocolate, desde el grano de cacao hasta la tableta final.
Un equilibrio entre tradición y técnica
El jurado valoró especialmente el equilibrio entre ingredientes y la precisión técnica de la pieza. La avellana aporta textura y profundidad aromática, mientras que la manzana introduce un matiz fresco que recuerda al paisaje rural asturiano.
La sidra, uno de los productos emblemáticos de la región, añade un toque ácido que equilibra el conjunto. Finalmente, el chocolate bean to bar completa la composición con notas tostadas y una intensidad que prolonga el sabor en boca.
El resultado es una pasta de té de tamaño reducido pero con una estructura aromática compleja, pensada para ofrecer una experiencia completa en un solo bocado.
Un certamen que marca tendencia en la pastelería española
El concurso impulsado por la revista Dulcypas se ha convertido en uno de los termómetros más influyentes para medir el estado de la pastelería artesana en España. La convocatoria reúne cada año a obradores consolidados y a nuevas propuestas que buscan destacar en un sector cada vez más competitivo.
El jurado estuvo formado por figuras reconocidas del ámbito gastronómico y pastelero. Entre ellos destacan Eva Arguiñano y Martín Berasategui, junto a especialistas como Carles Mampel, entre otros profesionales del sector.
Un mapa dulce por comunidades autónomas
El sistema de evaluación permite identificar las mejores pastas de té de cada comunidad autónoma. De este modo se genera un mapa nacional que refleja la diversidad y el nivel técnico de los obradores repartidos por todo el país.
En la clasificación general de 2026, el primer puesto correspondió al obrador Golimbeo, de Extremadura, con 555,5 puntos. Le siguieron Sukar, en la Comunidad Valenciana, con 553,25 puntos, y Hojaldres Martina, en Navarra, con 545,5 puntos.
Otros nombres destacados del ranking fueron Hofmann en Catalunya, Casa Isla en Andalucía y Viena Capellanes en Madrid, todos ellos referentes consolidados dentro de la pastelería española.
El proyecto artesanal detrás de Cremela
El reconocimiento a la mejor pasta de té de Asturias, avalado por Eva Arguiñano y Martín Berasategui, no es un logro aislado para el obrador de José Manuel Martínez Salas. El proyecto Cremela ya había conseguido el mismo reconocimiento regional en la edición de 2024.
Desde Cabranes, el artesano ha desarrollado un modelo de producción centrado en la investigación gastronómica y en el uso de materias primas de calidad. Su actividad abarca desde helados y sorbetes elaborados para restaurantes hasta chocolates propios y una colección de dulces artesanos.
De la cocina profesional al obrador dulce
Antes de crear su propio proyecto, Martínez Salas trabajó como cocinero en el restaurante El Cenador de los Canónigos. Fue allí donde una heladera despertó su interés por el mundo del frío y de los postres.
A partir de esa experiencia comenzó un proceso de especialización que terminaría derivando en la creación de Cremela. Con el tiempo, el obrador ha ampliado su presencia con cinco tiendas situadas en distintas localidades asturianas.
- Gijón
- Ribadesella
- Cangas de Onís
- Villaviciosa
- Avilés
Estas tiendas funcionan como escaparate de un catálogo que combina heladería, chocolate artesanal y repostería creativa.
Asturias refuerza su identidad repostera
El reconocimiento a la mejor pasta de té de Asturias según Eva Arguiñano y Martín Berasategui confirma el peso de la región dentro del panorama dulce nacional. Asturias cuenta con una larga tradición confitera que ha evolucionado en los últimos años hacia propuestas más innovadoras.
En este contexto, el trabajo de pequeños obradores artesanos ha contribuido a renovar la oferta gastronómica sin perder el vínculo con los productos locales. Ingredientes como la sidra, la avellana o la manzana se han convertido en elementos identitarios de muchas creaciones contemporáneas.
La mejor pasta de té de Asturias, elegida por Eva Arguiñano y Martín Berasategui, simboliza precisamente esa conexión entre territorio, técnica y creatividad. Un pequeño bocado capaz de condensar paisaje, tradición y alta pastelería en una sola pieza.
