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Февраль
2026

Hat-trick de Lamine en ayunas

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Abc.es 
Laporta vio el partido desde el lateral , en otra demostración de su habilidad para empatar con éxito con las bajas pasiones de la gente. El que más ha hecho por castigar al socio humilde, porque lo ha desplazado en favor de los turistas vip, tanto en Montjuic como en este Camp Nou a medio hacer, se atracaba de populismo y demagogia en una despiadada burla de los que le consideran un genio. Por cierto que si en el sorteo de la Champions el Madrid hubiera tenido la suerte que ha tenido el Barça, todo el mundo en Cataluña habría hablado de las bolas calientes de Florentino. Pero cuando el Newcastle te toca a ti, entonces es el destino. Raphinha, a quien tanto elogiamos durante su lesión, porque lo echamos de menos, ha vuelto impreciso.Voluntarioso, pero poco fino. Con detalles de calidad, pero con falta de finura en las decisiones finales. El Villarreal empezó creyendo y exploró las debilidades defensivas del rival, que son unas cuantas. Sin producir heridas de profundidad, los valencianos se acercaban al peligro en más ocasiones que el Barcelona, pero los de Flick creaban más vértigo cuando lo hacían. Tarde gris y fría, no muy fría en general, pero sí para los inviernos más bien cálidos del mediterráneo. Partido aburrido, sin talento, sin gracia; partido obrero, machacón, intercambio de golpes sin acierto. Como con un verdugo mediocre, el ajusticiado tardaba en morir. El vendaje de Lamine en la mano era más extenso que otros días y sus horas sin comer desde que había salido el sol parecieron pesarle al principio, pero en el minuto 27, Fermín muy insistente recuperó un balón que había perdido Marc Bernal y dejó una asistencia al espacio para que el sarraceno en brillante carrera abriera el marcador de la tarde. Mérito de Fermín, talento de Lamine. Detrás, para evitar desgracias, estaba Joan García, siempre atento, siempre rápido, haciendo muy fácil y evidente lo que es complicado y difícil de leer si no estás bastante por encima del nivel de los demás. El Villarreal no se estiró con el gol, tampoco bajó los brazos, de modo que todo siguió igual, hasta que en un ataque de furia y luz, de talento, de fuerza, de estado de gracia muy superior al promedio de tu época, Lamine regateó cuanto se interpuso en su camino y marcó un segundo gol maravilloso, un segundo gol que fue una oración a su dios mucho más potente y directa y vibrante que cualquier ayuno. Gol sacrificial, espiritual, redentor, imposible de hacer sin estar tensado a una trascendencia, a una misión mayor de la que con sus leyes escriben los hombres. El Villarreal tenía lo suyo pero lo fallaba. Los defectos del Barça, por lo menos en España, quedan compensados por la poca calidad de sus rivales. Tras el descanso, Olmo tuvo el tercero tras una internada interesante de Koundé, doblando a Lamine, pero falló en un remate poco inspirado. Gueye, en otro de los líos defensivos del Barça, esta vez a la salida de un córner, marcó el primero para su equipo. De la nada el 1 a 2, para subrayar las carencias de un Barcelona que ha de darse cuenta que sólo con sus genios no puede funcionar como un equipo serio. No fue la primera ni la última que tuvo, aunque la torpeza de sus delanteros disimulara la disfunción trasera del Barça. Ayoze a punto estuvo de empatar, pero una vez más, una salida oportuna, valiente y por qué no decirlo, desesperada, de Joan García, salvó los muebles a su equipo. Raphinha, apagado, frustrado, fue reprendido hasta por sus compañeros -Fermín- cuando por protestar una falta vio una amarilla completamente innecesaria. Pedri sustituyó a un Dani Olmo que conoció mejores días. El canario dio alma a su equipo y una extraordinaria asistencia a Lamine Yamal, que marcó el tercero y para celebrar el hat-trick hizo el 1, 2 y 3 con los dedos. Lewandoski sustituyó a Ferran, Rashford a Raphinha y Rooney a Lamine. Lewandowski marcó el cuarto. Victoria justa, Lamine inmenso, y una defensa que traerá problemas cuando un rival adulto tenga delanteros solventes.