¿Por qué el ruido dispara la depresión?
Psicólogos alertaron este sábado de que el ruido dispara la depresión e incide especialmente en menores de 25 años y personas vulnerables y con Trastorno del Espectro Autista (TEA), y reclamaron que se apueste por espacios de "silencio restaurador" en las ciudades.
Así lo expresó el integrante del Grupo de Trabajo de Psicología Ambiental del Colegio de Psicólogos de Madrid, Alejandro Martín, durante su charla Impacto del ruido en la salud mental¿ en el marco de la jornada organizada este sábado por la Coordinadora Madrid contra el Ruido, compuesta por 36 organizaciones de expertos de diferentes ámbitos.
Además del aumento de la ansiedad, la depresión y la irritabilidad, el psicólogo señaló que la contaminación acústica empeora la "calidad del sueño" y la estabilidad emocional, técnicamente llamado "desregulación emocional". Martín también incidió en que el ruido impacta más en los jóvenes menores de 25 años y dificulta su aprendizaje diario.
Estos efectos se acentúan en personas más vulnerables, como las personas mayores o con discapacidad como, por ejemplo, personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA). Por ello, los psicólogos reclamaron "habitabilidad acústica" y que ciudades como Madrid protejan y favorezcan espacios de "silencio restaurador" -refiriéndose a sonidos de la naturaleza-, lo cual "no es un privilegio, es una necesidad", dijo Martín.
El psicólogo de Madrid señaló que la molestia del ruido depende tanto del sonido como de la persona que lo perciba. En concreto, existe una molestia objetiva compuesta de factores físicos como la intensidad del ruido, la frecuencia o la duración, entre otros. También está compuesta de factores personales como el estado emocional de la persona que lo percibe, la vulnerabilidad, su personalidad (introversión/extroversión) o sus experiencias previas.
Sin embargo, Martín incidió en que la molestia subjetiva es más determinante que la exposición objetiva. Así pues, las principales consecuencias psicológicas del ruido son el miedo, las citadas ansiedad, depresión, irritabilidad y la 'hiperpreocupación'. Asimismo, el ruido produce conductas de fuga o agresividad, un riesgo de hábitos insanos e, incluso, pensamientos de suicidio.
Ante todo, los psicólogos instaron a los municipios, en su caso a Madrid, a limitar eventos ruidosos en zonas verdes como en el Parque del Retiro. El experto también advirtió de que el ruido es un "asesino silencioso" para la mente.
Finalmente, reivindicó la importancia de promover campañas de sensibilización y educación para mejorar la salud auditiva en general, sobre todo en Madrid.
