Un luchador de la UFC desata una oleada de críticas tras un fuerte ataque homófobo y machista contra Bad Bunny y el deporte femenino
El luchador de la UFC Sean Strickland ha provocado una fuerte polémica tras lanzar una serie de insultos homófobos y comentarios machistas dirigidos a Bad Bunny y a varias figuras femeninas de las artes marciales mixtas, entre ellas Ronda Rousey. Las declaraciones se produjeron durante un encuentro con medios en Texas, previo a su combate contra Anthony Hernandez.
Strickland, ex campeón del peso medio, afirmó que las mujeres han sido “empoderadas demasiado” y que “han arruinado la sociedad”, además de utilizar insultos homófobos contra el artista puertorriqueño. El luchador ya había protagonizado episodios similares en el pasado, incluyendo un tweet de 2022 en el que aseguraba que si tuviera un hijo gay “habría fallado como hombre”.
El incidente se produjo durante un media day de la UFC, su primera aparición pública de este tipo desde que fue suspendido por la organización tras protagonizar una pelea con otro luchador mientras actuaba como cornerman. Su comportamiento volvió a generar preocupación dentro de la comunidad de las MMA.
Además, medios estadounidenses como Variety detallan que Strickland llamó "maricón" a Bad Bunny y afirmó que “a nadie le importa el deporte femenino”, en una intervención que rápidamente se viralizó en redes sociales y que fue calificada de “tóxica” y “misógina” por numerosos aficionados y profesionales del sector.
El luchador también arremetió contra Ronda Rousey, pionera del MMA femenino, asegurando que su éxito había contribuido a “sobrevalorar” el deporte practicado por mujeres. Sus palabras generaron indignación entre seguidores de la ex campeona y entre deportistas que reivindican la importancia del MMA femenino en la expansión global del deporte.
La reacción en redes sociales fue inmediata. Usuarios, periodistas y figuras del deporte criticaron duramente el discurso del luchador, mientras que algunos reclamaron a la UFC que tome medidas disciplinarias adicionales. Strickland, sin embargo, no se retractó y defendió sus palabras como “libertad de expresión”.
Analistas deportivos señalan que este nuevo episodio podría afectar a su relación con la UFC, especialmente teniendo en cuenta su historial de comportamientos polémicos y sanciones previas. Aun así, su combate contra Anthony Hernandez sigue programado, aunque rodeado de un clima de tensión mediática.
