Trump viajará a China el 31 de marzo para reunirse con Xi en medio de ajustes arancelarios
El presidente de EE.UU., Donald Trump, iniciará el 31 de marzo una visita oficial de tres días a China para reunirse con su homólogo Xi Jinping. El encuentro busca reactivar el diálogo bilateral, reducir tensiones comerciales y avanzar hacia un intercambio más equilibrado entre ambas potencias.
Es noticia. La Casa Blanca confirmó que Trump permanecerá en territorio chino hasta el 2 de abril, en lo que será su primer viaje a ese país desde el inicio de su nuevo mandato. La visita ocurre en un momento de redefinición de la política comercial estadounidense.
- El anuncio se produjo horas después de que el Tribunal Supremo de EE.UU. anulara una parte significativa de los aranceles impuestos por Trump a productos importados, decisión que altera el escenario de la tregua comercial pactada el año pasado.
- Durante la estadía, está previsto un encuentro formal con Xi Jinping, con una agenda centrada en la relación bilateral tras meses de fricciones derivadas de la guerra arancelaria declarada a inicios de año.
- La Casa Blanca sostuvo que la relación atraviesa una etapa positiva y el propio Trump afirmó que “ahora la relación es excelente”, en contraste con la escalada tarifaria previa.
Qué destacar. El viaje se produce en un contexto de ajustes comerciales y presiones políticas internas en EE.UU., donde el sector agrícola ha demandado mayor acceso al mercado chino tras las restricciones y aranceles cruzados.
- En octubre pasado, Trump y Xi acordaron en Busan, Corea del Sur, recortar aranceles y facilitar exportaciones estadounidenses, especialmente de soja, producto clave para los agricultores que respaldan la base política del mandatario.
- Durante una llamada telefónica en febrero, Xi manifestó disposición a incrementar compras agrícolas, gesto que Trump busca capitalizar en medio del año electoral y las demandas de productores norteamericanos.
- El fallo judicial que anuló parte de los aranceles podría modificar el equilibrio de la tregua comercial y abrir margen para nuevas negociaciones sobre acceso a mercados y reglas de intercambio.
Punto de fricción. Más allá del comercio, la cuestión de Taiwán se perfila como uno de los temas sensibles de la agenda. Las diferencias estratégicas podrían condicionar el tono de la reunión bilateral en Beijing.
- En la conversación telefónica de febrero, Xi advirtió que Beijing no aceptará la separación de Taiwán y pidió a Washington manejar con cautela cualquier venta de armas a Taipéi.
- En diciembre, la administración estadounidense anunció una venta de armas a Taiwán valorada en USD 11.100M, que incluye sistemas defensivos avanzados y refuerza la alianza con la isla.
- China considera a Taiwán parte de su territorio, mientras Estados Unidos mantiene una política de apoyo militar y político, lo que añade tensión estructural a la relación bilateral.
Lo que sigue. El encuentro entre Trump y Xi busca consolidar avances y evitar una nueva escalada comercial, pero su resultado dependerá de la capacidad de ambos líderes para equilibrar intereses económicos y estratégicos.
- Hasta ahora, el gobierno chino no ha confirmado oficialmente el itinerario, aunque altos funcionarios han reconocido en privado la posibilidad del viaje, lo que refleja cautela diplomática.
- La reunión podría definir nuevos compromisos en materia de reducción de aranceles, exportaciones agrícolas y mecanismos para estabilizar los mercados internacionales.
- De prosperar los acuerdos, ambos gobiernos intentarían presentar el diálogo como una señal de estabilidad global; de lo contrario, podrían reactivarse presiones económicas y tensiones geopolíticas.
