Crítica de 'El agente secreto' (***): Un thriller lleno de colorido, intención y cinefilia
0
El director brasileño Kleber Mendonça Filho nació en Recife, capital del Estado de Pernambuco, y allí es donde llega su personaje protagonista, Marcelo, un profesor que busca refugio al verse involucrado en una trama política y mafiosa y, de paso, encontrarse con su pequeño hijo, que vive allí con sus abuelos. Hay varios tiempos narrativos, pero el principal es a mediados de los setenta, durante la dictadura militar de Ernesto Geisel, aunque no se aprecia en la intención del director ni de su historia una crítica directa a la situación política, sino un retrato social, de las contradicciones del sistema y de una gente que vive entre tapaderas, inactividad y sensación de provisionalidad y peligro. El dibujo queda trazado desde el comienzo, con un cadáver que lleva días al borde de una gasolinera y con una policía corrupta que tiene otras cosas que hacer, como pedirle a él los papeles del coche mientras una jauría de perros se disputan los despojos del muerto. El personaje de Marcelo, también Armando en la película, lo interpreta con serenidad, misterio y afabilidad el actor Wagner Moura , y tiene una historia detrás que se irá desenvolviendo junto a su presente mediante algunos 'flashback' que orientan sobre sus problemas actuales; y a estos dos tiempos, el guion de Kleber Mendonça Filho le añade otro hilo conectado sutilmente con el futuro, con dos jóvenes universitarias que investigan entre grabaciones y archivos algunos casos turbios de la vieja dictadura. Esta madeja temporal necesita (y obtiene de su director y guionista) un gran talento narrativo para no perderse en ella y de una buena cantidad de tiempo para explicarla. Es una película larga pero muy entretenida por la intriga, misterio y peligro del protagonista y también por el surtido variopinto de personajes, por la buena ambientación y lugares de la ciudad de Recife y por su mucha proximidad con las películas de la época y las salas de cine que ya no existen. Esta conexión con el cine y películas como 'Tiburón' o 'La profecía', o con salas de exhibición que hoy son centros sanitarios o comerciales, indican la cantidad de material sensible autobiográfico que ha puesto Mendonça Filho, algo que también se aprecia en el tipo de música que se utiliza como condimento. Y esos personajes peculiares que aparecen alrededor o detrás de Marcelo/Armando contribuyen a colorear los diversos géneros que toca la película, como la punta de comedia mediante el personaje de Doña Sebastiana (la actriz octogenaria Tänia Maria, que se estrenó en el cine con la anterior película de Mendonça Filho, 'Bacurau'); o el cine negro de influencia de los hermanos Coen, con su pareja de sicarios, padre e hijastro, que interpretan Roney Villela y Gabriel Leone (interpretó a Ayrton Senna en la miniserie de Netflix), o la aparición, la última en la pantalla, pues murió hace unos meses, del actor alemán Udo Kier. Todas las interpretaciones colaboran a darle a 'El agente secreto' una energía especial, incluso una cierta simpatía (hasta a los villanos les da la cámara una temperatura que no los hace despreciables del todo, aunque lo sean), pero lo que más altura alcanza es la vistosidad de la puesta en escena de Mendonça Filho y la ambientación y ritmo de algunas secuencias magníficas, como la de la persecución del asesino a sueldo, larguísima y con un perfecto compás de suspense y violencia. Esta película brasileña ha conseguido la hazaña de meterse en la riña del Oscar en cuatro apartados, el de mejor película, el de mejor película internacional (donde compite contra 'Sirat') , el de mejor actor, Wagner Moura , que ya ganó ese premio en el Festival de Cannes, y el de mejor casting, apartado que se estrena este año para que la gala sea un poquito más larga.
