Fracasa el intento de blindar a la anguila y la angula contra la pesca y el consumo
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La anguila europea podrá seguir siendo pescada y consumida en España. El Comité de Flora y Fauna, que reúne al Gobierno y las comunidades autónomas, ha rechazado incluir la especie como 'En peligro de extinción' dentro del Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (Lespre), el mismo listado que blindó al lobo frente a la caza. La inclusión de la anguila en la categoría de máxima protección nacional requería del voto mayoritario favorable de las autonomías, aunque no un consenso. No obstante, se va a crear un grupo de trabajo para abordar un plan estratégico sobre la especie. Desde hace dos décadas la anguila europea (Anguilla anguilla) está considerada en peligro crítico de extinción a nivel internacional, es decir, a un paso de la desaparición total. El colapso de la población en los 80, del que no se ha recuperado, fue devastador: por cada cien anguilas que llegaban en los 60 desde el mar de los Sargazos a las costas mediterráneas, hoy solo lo hacen siete. En el mar del Norte el desplome es aún peor. Allí la proporción no llega ni a una actual por cada cien de antes. Sin embargo, la especie sigue siendo explotada y consumida a nivel internacional, tanto en forma de anguila como de angula. El pasado mes de enero, el Ministerio para la Transición Ecológica decidió proponer por tercera vez su inclusión en el Lespre, es decir, la protección total de la anguila europea y su alevín, la angula. Esto acabaría con su pesca, permitida en la actualidad en la mayoría de comunidades costeras. La vicepresidenta tercera y titular del departamento, Sara Aagesen, argumenta que la población de esta especie ha caído un 90% en las últimas décadas. En concreto, la ley dice que enmarcar una especie en el Lespre conlleva la prohibición de «cualquier actuación hecha con el propósito de darles muerte, capturarlos, perseguirlos o molestarlos», así como «poseer, naturalizar, transportar, vender, comerciar o intercambiar, importar o exportar ejemplares vivos o muertos (...) salvo en los casos que reglamentariamente se determinen». La medida, por tanto, sin la introducción de ningún otro matiz, acabaría a efectos prácticos con su consumo en España. Con las capturas recreativas prohibidas en todo el territorio, hoy la pesca profesional de la angula en España se desarrolla en Galicia, Asturias, País Vasco, Cataluña, Comunidad Valenciana y Murcia. Se hace bajo planes de gestión, con limitaciones de días de pesca, cupos reducidos, control diario de capturas y trazabilidad completa desde el origen hasta el consumidor final, asegura la Asociación Profesional de la Pesca y Comercialización de la Angula (Aproang). Solo Andalucía mantiene un veto absoluto. Fuentes de la Xunta de Galicia argumentan su negativa a elevar la protección en que no se puede penalizar a las comunidades que aplican ya modelos de gestión rigurosos. Y apuntan a una realidad de la especie: la recuperación de la anguila solo será posible mediante una acción coordinada en todos los países de su área de distribución. Porque en la anguila todo está conectado. Funciona como una sola población global. Ya salga del delta del Ebro o de Noruega, todos los ejemplares se juntan en el mar de los Sargazos. Es allí, al sureste de EE.UU., donde la anguila se reproduce y nace; donde finaliza y comienza su ciclo vital, aunque entre medias viaje a Europa y el norte de África para crecer y madurar. A esta necesidad de coordinar las medidas de protección a nivel global se han opuesto a la medida, como Asturias o Murcia. La Consejería de Medio Rural y Política Agraria del Principado ve «incoherente» que un país adopte de forma unilateral la prohibición de la captura de esta especie mientras que otros limítrofes, como Francia o Portugal, con volúmenes de captura superiores, no lo hagan. Por ello, ha reclamado que una decisión de este alcance «se analice y acuerde en el marco de la Unión Europea». Tampoco es la única medida eficaz para ayudar a la especie. “La degradación de hábitats, la presencia de parásitos, la contaminación o factores oceánicos son elementos que influyen en el ciclo vital de la anguila y cuyas consecuencias no han sido cuantificadas ni jerarquizadas de forma específica por las administraciones que ahora proponen una veda total”, dijo por su parte la secretaria autonómica de Energía, Sostenibilidad y Acción Climática, María Cruz Ferreira. "Lo hemos intentado tres veces, pero somos un ministerio que es resiliente, seguiremos intentándolo las veces que sean posibles, anclándonos en el rigor y el conocimiento científico", avanzó Aagesen antes incluso de la reunión.
