Elias Lajunen recibe el alta tras su escalofriante caída en esquí acrobático
Elias Lajunen estaba predestinado a hacer grandes cosas. Así lo decía su historia deportiva, a pesar de sus 18 años, y su ADN, pues tenía en casa al maestro y al referente, su padre. Samppa Lajunen fue campeón olímpico en combinada nórdica en Salt Lake City, en 2002. En este 2026 era su oportunidad de coger experiencia olímpica, y trató de clasificarse para las finales de slopestyle y big air. Pero en esta última su intento quedó en un tremendo susto cuando aterrizó de cabeza en la nieve tras subir hasta los 40 metros de altura y realiza su ejercicio. Fueron unos minutos de angustia, pues el finlandés quedó conmocionado en la nieve y arrastrado por la cuesta unos cuantos metros en los que se temió lo peor por la dureza del choque. No tardaron en socorrerlo las asistencias médicas y después de unos instantes de tensión, el propio esquiador pudo levantar el dedo pulgar para asegurar a todos, también a su familia, que estaba ok. Aunque no se sabía el alcance de su lesión, el equipo finlandés sí supo decir enseguida que el esquiador podía mover las piernas y los brazos antes de que fuera trasladado al hospital, donde se le realizaron varias pruebas. En ellas tampoco se reveló nada preocupante. De hecho, después de pasar la noche en observación, el finlandés ha podido regresar a la Villa Olímpica, según señalan medios locales. «Elias ha sido examinado exhaustivamente y su estado es satisfactorio. Actualmente se recupera de su lesión en la cabeza. Agradecemos a la organización italiana de la carrera su excelente atención».
