¿Por qué las palentinas no tienen que postrarse ante un rey?
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«Una correa ancha de color dorado, de tres dedos, para portar sobre las ropas. Se echará al hombro izquierdo a modo de estola y se anudará bajo el brazo derecho». Este es el elemento que, según cuentan los cronistas de la época, las mujeres palentinas recibieron a finales del siglo XIV de la mano de Juan I y que les concedía un curioso privilegio. Fue su épica actuación al frenar a las tropas inglesas del Duque de Lancaster e impedirles su acceso a la ciudad, mientras los hombres se encontraban en el frente, lo que las otorgó la concesión de no tener que postrarse ante un rey. Esta singular historia es la que ahora rescata la novela histórica 'Bellas y... Ver Más
