El arte de ganar como sea
Blacher entró a la cancha algo nervioso,pero pronto logró superar el "pánico escénico" habitual de los debutantes. Con un juego cada vez mas suelto y pegando con mucha decisión, sorprendió a un Weber errático que no encontraba la profundidad de sus tiros. El 6-4 inicial para Matías encendió las alarmas y puso a Julián contra las cuerdas.
El segundo parcial fue tremendamente disputado. Blacher estuvo a nada de dar el golpe de gracia, pero allí pagó finalmente la falta de ritmo de competencia. Cuando el cierre del partido quemaba, a Matías le tembló un poco el pulso y Julián, detectando esa duda, empezó a pasar una pelota más. Con más garra que brillo, Weber se llevó el set por 7-5 y mandó la historia al desempate.
Ya en la definición corta, la balanza de la experiencia se terminó de inclinar. Julián jugó con el reloj y la ansiedad de su rival, forzando errores no forzados de un Blacher que ya no tenía la misma solidez del comienzo. El 10-5 final premia la capacidad de resistencia de un Weber que sabe que debe mejorar, pero que ya está en la siguiente ronda.
