Misma moto, distinto emblema y 2.200 € de diferencia
La protagonista nace en China como Jedi K750 Pro. Una deportiva bicilíndrica que en Europa se transforma en MITT 775R, Mash K750 o Jawa JD 750 Racing. Cuatro identidades comerciales distintas para una misma plataforma técnica.
La estrategia es clara: el fabricante chino desarrolla la moto y la comercializa a diferentes importadores europeos, que la venden bajo su propia marca. Cambian colores, gráficos o pequeños ajustes, pero la arquitectura es la misma.
Una misma base 730 cc y hasta 2.200 € de diferencia
| Modelo | Potencia declarada | Peso | Precio aprox. | Mercado |
|---|---|---|---|---|
| Jedi K750 Pro | 82 CV | 217 kg | Desde 5.600 € | China |
| MITT 775R | 82 CV | 217 kg | ≈ 6.900 € | España |
| Mash K750 | 75 CV | 217 kg | ≈ 7.700 € | Francia/Alemania |
| Jawa JD 750 Racing | 75 CV | 217 kg | Variable según país | Europa |
Mismo motor, distinta cifra según homologación
El corazón es un bicilíndrico en paralelo de 730 cc. No hay dos motores distintos. La diferencia entre los 75 y los 82 CV responde a homologaciones y mapas electrónicos distintos según mercado.
En España, la MITT 775R se anuncia con 82 CV. La versión original china, Jedi K750 Pro, también declara 82 CV. Sin embargo, en Francia y Alemania, bajo la marca Mash, la potencia publicada es de 75 CV. La Jawa JD 750 Racing se mueve en esa misma cifra.
En todos los casos existe versión limitable para el carnet A2.
Parte ciclo ambiciosa… pero con matices
Sobre el papel, el equipamiento impresiona:
- Chasis de aluminio.
- Basculante monobrazo también en aluminio.
- Horquilla invertida regulable.
- Frenos Brembo.
- ABS Bosch.
- Neumáticos Michelin Road 6 de serie.
El diseño está firmado por Marabese en Italia y el desarrollo ha contado con el apoyo de Suter Racing, la histórica firma suiza vinculada a Moto2. Un sello técnico que busca reforzar la credibilidad del conjunto.
Donde la moto enseña sus límites
El dato que la devuelve a la realidad es el peso: 217 kg en orden de marcha. Para una bicilíndrica de 75–82 CV es una cifra elevada frente a sus rivales japonesas directas.
Y en electrónica no hay artificios:
- No tiene acelerador electrónico.
- No incluye modos de conducción.
- No monta control de tracción.
- No ofrece quickshifter.
- Gas por cable y caja de seis marchas convencional.
Es una deportiva moderna en estética, pero sencilla en tecnología.
La pregunta incómoda: ¿qué justifica 2.200 €?
El abanico de precios va desde unos 5.600 euros en su mercado de origen hasta casi 7.700 euros en Europa. Una diferencia máxima de 2.200 euros por una moto esencialmente idéntica.
Las razones no están en el motor ni en el chasis. Están en:
- Costes de importación y homologación.
- Estrategia comercial del distribuidor.
- Posicionamiento de marca.
- Red de servicio postventa.
China ya no disimula. Diseña en Italia, desarrolla con apoyo suizo, fabrica en Asia y vende en Europa bajo múltiples identidades. El cliente puede pagar 5.600 o casi 7.700 euros por la misma moto.
La diferencia no está en el aluminio del chasis. Está en el logo del depósito.
