Caos en el aire: un pasajero borracho desata el pánico al morder a una azafata y agredir a su mujer en pleno vuelo
Un vuelo de British Airways que cubría la ruta entre Nassau (Bahamas) y Londres Heathrow terminó convertido en una pesadilla para pasajeros y tripulación después de que un hombre, en evidente estado de embriaguez, desatara un episodio de violencia que obligó a intervenir a varios miembros del personal.
El pasajero, identificado como Philip Gould, de 64 años, regresaba de unas vacaciones junto a su esposa cuando comenzó a comportarse de forma agresiva tras consumir vodka y vino durante el trayecto.
Según el relato presentado ante el tribunal, Gould empezó a levantar la voz apenas tres horas después del despegue. Cuando la tripulación se negó a servirle más alcohol, respondió con insultos y comentarios inapropiados, llegando a decir a un auxiliar de vuelo que podía “llevarlo al baño y darle la mejor mamada de su vida”.
Su comportamiento se volvió cada vez más errático: golpeó la puerta de la cabina, gritó al capitán y aseguró que había realizado “trabajo secreto para el gobierno”.
La situación escaló cuando Gould abofeteó a su esposa, la llamó “idiota” y la agarró del pelo. Al intentar intervenir, una azafata fue víctima de un ataque inesperado: el pasajero la rodeó con los brazos, la besó en la mejilla y mordisqueó su oreja, provocando el pánico entre quienes presenciaron la escena.
La tripulación, siguiendo los protocolos de seguridad, se colocó entre el hombre y la cabina de vuelo para evitar que accediera a ella. En un momento dado, Gould empujó a un auxiliar, que cayó sobre varios pasajeros. Finalmente, el agresor se desmayó y pudo ser controlado hasta el aterrizaje, donde fue detenido por la policía.
El empresario cumplirá 14 meses de prisión por poner en riesgo la seguridad del vuelo
Durante el juicio, Gould alegó que estaba “bromeando” y que la mezcla de alcohol “lo había vuelto loco”. Sin embargo, la jueza Hannah Duncan subrayó la gravedad del incidente, recordando que los pasajeros estaban “atrapados en un tubo en el cielo sin posibilidad de escapar”.
El empresario fue condenado a 14 meses de prisión por poner en peligro la aeronave, además de recibir penas menores por agresión y conducta sexual inapropiada.
