Científicos detectan que el núcleo de la Tierra parece estar rodeado de múltiples capas: un hallazgo que cambiaría nuestra comprensión del planeta
La Tierra podría esconder una estructura aún más compleja de lo que se pensaba. Un nuevo análisis de ondas sísmicas sugiere la existencia de una región metálica sólida situada en la zona más profunda de su estructura central, una especie de “núcleo dentro del núcleo” que aportaría nuevas claves sobre la formación y evolución temprana del planeta.
Durante décadas, el modelo aceptado describió el interior terrestre como una sucesión de capas bien definidas: la corteza, el manto, el núcleo externo líquido y el interno sólido. Sin embargo, el estudio publicado en Nature indica que el segundo no sería homogéneo, sino que podría albergar una zona aún más profunda con propiedades físicas distintas.
Un hallazgo en los más profundo de la Tierra
El estudio fue realizado por un equipo de sismólogos de la Universidad Nacional de Australia (ANU) y se basa en el análisis de ondas sísmicas generadas por grandes terremotos. Estas viajan a través del planeta y cambian de velocidad dependiendo del material que atraviesan, lo que permite inferir la estructura del interior terrestre sin necesidad de observaciones directas.
Utilizando una técnica avanzada de amplificación de señales, los investigadores lograron observar por primera vez ondas sísmicas que rebotan hasta cinco veces a lo largo del diámetro de la Tierra, atravesando repetidamente su centro. Este comportamiento permitió sondear con mayor precisión la región más profunda del núcleo.
"Hace unos 20 años se planteó la hipótesis de la existencia de una esfera metálica. Ahora aportamos otra línea de evidencia para confirmarla", afirmó el Dr. Thanh-Son Phạm, de la Escuela de Investigación de Ciencias de la Tierra de la ANU.
Un 'corazón' terrestre con propiedades distintas
A partir del análisis de unos 200 terremotos de magnitud 6 o superior, los científicos detectaron diferencias en los tiempos de viaje de las ondas sísmicas según el ángulo con el que penetraban en el núcleo. Estas variaciones apuntan a cambios en la anisotropía del material, es decir, en la forma en que las ondas se aceleran o desaceleran dependiendo de la dirección.
Según los autores, esto sugiere que la estructura cristalina de la aleación de hierro y níquel en la región más central del 'corazón' de la Tierra sería diferente a la de su capa externa. Esa diferencia podría corresponder a una esfera metálica sólida adicional, de unos 650 kilómetros de diámetro, situada en el corazón del planeta.
Una cápsula del tiempo del pasado terrestre
Para los investigadores, esta posible subestructura no es solo una curiosidad geofísica. El núcleo interno actúa como una cápsula del tiempo, un registro fósil de los procesos que ocurrieron durante las primeras etapas de la historia de la Tierra, cuando comenzaba a formarse.
"Este núcleo es como una cápsula del tiempo de la historia evolutiva de la Tierra: es un registro fosilizado que sirve como puerta de entrada a los acontecimientos del pasado de nuestro planeta. Acontecimientos que ocurrieron hace cientos de millones o miles de millones de años", explicó Hrvoje Tkalčić, también de la ANU.
Un modelo en revisión, no una revolución cerrada
Los autores subrayan que aún quedan muchas preguntas abiertas. La existencia de este “núcleo más interno” no invalida el modelo clásico de capas, pero sí añade un nuevo nivel de complejidad a la comprensión de la Tierra. Se trata de una hipótesis respaldada por nuevos datos sísmicos, que deberá seguir siendo contrastada con futuras investigaciones.
Por ahora, el hallazgo refuerza la idea de que el planeta es más parecido a una 'matrioska geológica' de lo que se creía: con capas y estructuras internas que todavía guardan secretos clave sobre su origen y evolución.
