«¿Qué ofreces?»: el padre que vendía sus violaciones a su hija de 7 años al mejor postor en una web porno
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La sorpresa de la madre de la menor fue mayúscula. Aunque el matrimonio se había roto de mala manera, con denuncia por violencia incluida, cuando los agentes le informaron de que su exmarido había sido detenido por vender retransmisiones en directo en las que se le veía violar a la niña, de solo 7 años, no podía salir de su espanto y del asombro: «Siempre ha sido un padre amoroso, la pequeña le tiene mucho cariño», acertó a decir. La Policía Nacional ha conseguido meter entre rejas a un peligrosísimo pederasta, capaz de agredir sexualmente a su hija con tal de conseguir beneficios económicos de desconocidos. Esta es la historia también de una colaboración ciudadana que llegó a donde el patrullaje virtual de la Unidad Central de Delincuencia a veces no puede alcanzar. Porque todo empezó gracias a un varón, usuario de una página de pornografía para adultos, que sospechó de una de las salas privadas de estas webs para contactar individualmente, previo pago, con mujeres que se dedican a ello. Uno de los anuncios le hizo sospechar y quiso tirar del hilo : entró en ese espacio en concreto y allí encontró al sospechoso, tendido en la cama, con la menor a su lado. Al descubrir ese horror, el internauta conversó con el pederasta por el chat privado de la plataforma, donde le dijo: «¿Qué ofreces? En función de lo que pagues, hago una cosa u otra», era el contenido aproximado de lo que afirmó, según apuntan a ABC fuentes del caso. El usuario de la web fue muy sagaz y en el mismo momento supo que quería denunciar lo que estaba viendo, así que le propuso al individuo continuar hablando por la aplicación WeChat, de mensajería instantánea y ya fuera del alcance del sitio porno. Así fue como consiguió que el investigado le diera su número de teléfono. Guardó la conversación y la cerró de golpe. La Policía Nacional cuenta con dos vías para denunciar estos delitos de manera anónima: por un lado, en el canal ciudadano Colabora, de policia.es y, además, el correo electrónico denuncias.pornografía.infantil@policia.es . Y así lo hizo, por lo que la Unidad Central de Ciberdelincuencia ha contado con la colaboración de la Policía Judicial de Barcelona en ese primer paso. Se tuvo conocimiento del delito a finales de noviembre de 2025. Lo primero que hicieron los agentes de la Comisaría General de Policía Judicial fue confirmar los datos: el teléfono que había proporcionado el confidente llevó a la identificación del presunto autor, además de a su ficha policial y su domicilio. Se trataba de un sujeto español de 46 años divorciado y que, los fines de semana que tenía a la niña con él, aprovechaba para vejarla. Además, para abrochar la carga probatoria, realizaron diversas vigilancias y seguimientos al objetivo, sobre todo 'tronchas' en torno a su domicilio, que, para colmo, está en la misma calle que la Jefatura Superior de Policía de Madrid, la avenida del Doctor Federico Rubio y Galí, en el distrito de Tetuán, cerca de Cuatro Caminos. En esas vigilancias pudieron confirmar el aspecto físico del encartado, cuyas características coincidían con las aportadas por el denunciante anónimo. Ya a mediados diciembre, el juzgado del asunto, que en este caso sí se mostró colaborador, autorizó la detención, entrada y registro de la vivienda de los hechos. El pederasta guardaba dos teléfonos móviles, que, explican fuentes de la investigación, almacenaban si no cientos, sí miles de archivos pedófilos. El volcado del material está aún en marcha. El imputado ya está en prisión, tras negarse a declarar ante la Policía en el complejo madrileño de Canillas. No presenta ningún tipo de trastorno mental. Ahora, se le acusa de corrupción de menores consistente en la producción, tenencia y distribución de pornografía infantil y agresión sexual. El cobro lo hacía en 'tokens', el tipo de criptomoneda con la que trabaja la plataforma porno donde estaba alojada la sala privada. Los beneficios los reinvertía en pagar un mejor posicionamiento de sus contenidos y también los canjeaba en la propia web.
