Elevan 34% inversión de Pemex; se enfoca en producir más
Petróleos Mexicanos (Pemex), en conjunto con el sector privado, buscarán contener el declive de la producción petrolera y fortalecer la eficiencia operativa en refinación, petroquímica, logística y nuevas energías mediante una inversión de 425 mil millones de pesos en 2026, monto que representa un incremento de 34 por ciento respecto a lo ejercido en 2025, informó Víctor Rodríguez Padilla, director general de la empresa.
El 81 por ciento de esta inversión tendrá el objetivo de combatir la declinación petrolera del país, ya que se destinarán 345 mil millones de pesos en exploración y producción, una cifra 35.8 por ciento superior a la observada el año previo.
Entre los desarrollos prioritarios se encuentran campos como Trion (33 mil millones de pesos), Zama (29 mil millones de pesos) y Maloob (17 mil millones de pesos).
“Estas inversiones están orientadas a puntos estratégicos que aseguran la producción, mayor eficiencia y sostenibilidad en el mediano y largo plazo”, dijo Rodríguez Padilla.
Por otra parte, Luz Elena González, secretaria de Energía, puntualizó que la deuda financiera de la petrolera cerró el 2025 en un aproximado de 84.5 mil millones de dólares, lo que representó una reducción de 20 por ciento respecto a 2018, su nivel más bajo en los últimos 11 años.
“Eso es un resultado que no se había visto en años y que además es reconocido a nivel internacional, no solo por nosotros, sino porque lo están reconociendo los mercados. Las tres principales calificadoras internacionales, Moody’s, Fitch y Standard & Poor’s, han mejorado ya la calificación crediticia de Pemex”, subrayó.
Rodríguez Padilla reveló que, entre 2023 y 2025, Pemex realizó ventas de petróleo crudo a Cuba por un monto acumulado de mil 313 millones de dólares.
“Es muy poquito para Pemex, equivale a menos de 1 por ciento de la producción total de crudo, y alrededor de 0.1 por ciento de las ventas de petrolíferos”, apuntó.
Palomean giro
Ana Lilia Moreno, coordinadora del programa de Regulación y Competencia Económica de México Evalúa, consideró positivo que la agenda pública contemple explícitamente la disminución del endeudamiento de la petrolera y el fortalecimiento de su producción, pero advirtió que uno de los principales focos de atención sigue siendo el pago a proveedores.
“Me hubiera gustado tener más detalles de cuánta inversión se le piensa dedicar a estos proyectos estratégicos y qué valor económico aportarían a la a la rentabilidad de la compañía porque es muy delicado invertir en proyectos con dudosa rentabilidad”, dijo. Además, también reflexionó sobre la importancia que tiene refinar más combustibles, ya que el consumidor final no ha visto un beneficio en sus bolsillos.
“Los mexicanos pagamos muy por encima el precio de gasolinas que pagan otros ciudadanos del mundo como Estados Unidos, y creo que la carga fiscal que se le está imponiendo al consumidor de combustibles demerita mucho el concepto de soberanía energética, ya que no se nos está ofreciendo el mejor precio posible”, apuntó.
Por otra parte, Miriam Grunstein, socia senior de Brilliant Energy Consulting, expresó que la reducción de deuda de Pemex no proviene de mejores resultados operativos ni de una mayor generación de flujo por parte de la petrolera, sino de mecanismos financieros externos, como la creación de fondos y la emisión de notas precapitalizadas por parte de Hacienda y Banobras.
“Aunque la disminución del endeudamiento puede presentarse como un logro, persiste un problema estructural relevante, el crecimiento de la deuda con proveedores, que ronda los 20 mil millones de dólares. Este pasivo limita la capacidad operativa de Pemex y revela que la reducción de la deuda financiera no equivale a una mejora integral de su situación económica”, apuntó la experta.
Sobre los contratos mixtos, la especialista estimó que su impacto en la producción sería marginal, con incrementos cercanos a 2 por ciento, y recordó que muchos de los contratistas involucrados son, al mismo tiempo, acreedores a los que ya les debe dinero Pemex, lo que reduce los incentivos para realizar nuevas inversiones significativas.
