Científicos descubren una nueva especie de dinosaurio de hace 125 millones de años en España: sería tan pequeño como un perro
Un equipo internacional de paleontólogos ha anunciado el descubrimiento de una nueva especie de dinosaurio herbívoro diminuto en la provincia de Burgos, España, de acuerdo a National Geographic. El animal, identificado como Foskeia pelendonum, vivió hace aproximadamente 125 millones de años durante el Cretácico Inferior y se posiciona como uno de los más pequeños conocidos en la historia, comparable en tamaño a un perro o incluso menor.
Respecto a la importancia del descubrimiento, Fidel Torcida Fernández-Baldor, director del Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes, señaló: "Desde el principio supimos que estos huesos eran excepcionales por su diminuto tamaño". Por su parte, el investigador Marcos Becerra se enfatizó en que la anatomía del animal es sumamente compleja pese a su estatura, al declarar que "la miniaturización no implicó simplicidad evolutiva: este cráneo es extraño e hiperderivado".
Un dinosaurio de casi 30 centímetros que marca la historia
Los restos fósiles de la nueva especie Foskeia pelendonum provienen del yacimiento de Vegagete, ubicado en Villanueva de Carazo (Burgos). Este enclave destaca como uno de los puntos paleontológicos más prolíficos de Europa para el estudio del Cretácico. El nombre del taxón combina raíces griegas que describen al animal como un "recolector ligero" con un tributo a los Pelendones, una tribu celtibérica que ocupó históricamente esa región burgalesa.
Esta especie se clasifica dentro de los rhabdodontomorfos, un grupo de dinosaurios herbívoros bípedos vinculados a los ornitópodos europeos. Con una longitud de entre 50 y 60 centímetros y una altura inferior a los 30 centímetros, este ejemplar figura como uno de los más pequeños registrados en su clado. Su fisionomía compacta no responde a un desarrollo incompleto, sino a una morfología propia y distintiva dentro de su linaje evolutivo.
El análisis anatómico del cráneo, de solo 5,5 centímetros, muestra una complejidad sorprendente para su escala. Los investigadores identificaron dientes especializados en el procesamiento de vegetación resistente, evidencia de adaptaciones alimenticias avanzadas. Estos rasgos confirman que el dinosaurio poseía una biología única y especializada, lejos de ser una simple reducción proporcional de sus parientes de mayor tamaño.
Hallazgo de otros individuos y controversias sobre su desaparición
La evidencia paleontológica no se limita a un único espécimen, sino que comprende restos de al menos seis individuos con edades diversas. El hallazgo de ejemplares juveniles y adultos sugiere que estos dinosaurios habitaban en manadas o grupos sociales reducidos. Esta diversidad en la muestra permite una comprensión más integral sobre su estructura poblacional y comportamiento colectivo en el ecosistema.
El estudio histológico de las piezas óseas, apoyado en técnicas de microtomografía y análisis de cortes finos, ratifica la madurez biológica de varios sujetos. Estos resultados descartan la hipótesis de que los fósiles pertenezcan a crías de taxones de mayor envergadura. Así, la identidad de Foskeia pelendonum como especie independiente queda plenamente validada frente a la posibilidad de ser un estadio de crecimiento.
La extinción de este taxón carece de evidencias directas, pero los expertos vinculan su desaparición con su reducido tamaño y su especialización en hábitats boscosos. Estas características biológicas influyeron en su vulnerabilidad ante depredadores y en su capacidad de respuesta frente a las transformaciones del entorno. Asimismo, la existencia de estos pequeños rhabdodóntidos plantea interrogantes sobre la posterior transición evolutiva de este linaje hacia formas de dimensiones masivas.
