ru24.pro
World News
Февраль
2026
1 2 3 4 5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28

Jugador de la Selección Sub-17 de Costa Rica vive en la casa de Kendall Waston: conozca la historia de Jefrey Urbina

0

Jefrey Urbina es uno de los jugadores de la Selección Sub-17 de Costa Rica que desde este jueves buscarán al boleto al Mundial de Catar 2026.

Él protagoniza una historia de kilómetros acumulados, sacrificios silenciosos y un destino que lo terminó sentando a la mesa de uno de los máximos referentes del fútbol costarricense: Kendall Waston.

Lo que comenzó como un sueño forjado en las mejengas del patio de su casa en Guápiles, Limón, lo llevó sin sospecharlo a vivir en el hogar de Kendall Waston.

La infancia de Jefrey fue la de un niño que respiraba fútbol desde el amanecer. En su natal Guápiles, su día a día se resumía en terminar la escuela para correr al patio y entregarse a mejengas interminables con sus tres hermanos.

“Me gustó bastante mi infancia”, recordó Jefrey con esa sencillez característica de quien no olvida sus raíces, en declaraciones proporcionadas por la Federación Costarricense de Fútbol.

“Pasaba mejengueando con mis hermanos en las tardes; ese era mi día a día”.

En aquel entonces, el balón era un juego; nadie sospechaba que ese mismo balón lo llevaría a vivir una travesía de madurez prematura y el fútbol lo sorprendió en 2022.

Jefrey jugaba con el equipo de su barrio cuando un club que buscaba refuerzos para una final lo invitó a unirse a sus filas para enfrentar a Fútbol Consultants. Jefrey aceptó el reto sin saber que ese partido sería su vitrina definitiva.

Tras el encuentro, los visores de Consultants no lo dejaron escapar, como él mismo recuerda: “Me llamaron para ofrecerme jugar en el equipo”.

Fue el inicio de una etapa de resistencia física y emocional. Durante tres años, Jefrey vivió dividido entre el colegio en Guápiles y los entrenamientos en San José. El horario era su peor enemigo: entrenaba de 6 p. m. a 8 p. m., pero el último bus hacia el Caribe partía a las 7 p. m.

Su única solución fue viajar solo los fines de semana, saliendo los viernes después de clases y regresando los domingos, siempre con la frustración de no poder completar los entrenamientos semanales.

El punto de quiebre llegó a inicios del año pasado. Los llamados a la Selección Nacional empezaron a aparecer y el nivel de exigencia subió. Seguir entrenando solo los fines de semana ya no era una opción.

“Me dijeron que existía la posibilidad de que yo me viniera a vivir acá, y mis papás y yo estuvimos de acuerdo”, relata.

Primero vivió en San Sebastián, pero meses después se trasladó a Santa Ana, una decisión que no solo le facilitaría los entrenamientos, sino que marcaría un antes y un después en su vida personal.

Fue en los campos de entrenamiento de Fútbol Consultants donde su camino se cruzó con el de Kendall Waston. El espigado defensor de la Selección Mayor asistía frecuentemente al club para acompañar a su hijo Keysaack.

Al conocer la historia de Jefrey y ver su potencial, la relación pasó de la admiración deportiva a un vínculo humano profundo.

“Ellos me ayudaron y me apoyaron y ahora estoy viviendo con ellos”, confesó Jefrey.

Kendall y su esposa, Priscila Robles, hablaron con los padres del joven y le hicieron una propuesta que cambiaría todo: mudarse con ellos para que pudiera perseguir su sueño sin el peso del agotamiento logístico.

Desde hace seis meses, la rutina de Jefrey ha cambiado radicalmente.

Lejos de la terminal de buses, ahora reside en Santa Ana con los papás de Keysaack, quienes lo han adoptado como a un miembro más de la familia.

“Ellos me ayudaron y me apoyaron y ahora estoy viviendo con ellos”, contó Jefrey.

“Más que todo me empezaron a ver como un hijo, me vieron como familia y me dijeron que si quería vivir con ellos. Hablaron con mis papás y así se tomó la decisión”.

Hoy, desde hace seis meses, Jefrey vive con Kendall Waston y su esposa Priscila Robles. Lejos de Guápiles, pero rodeado de apoyo y cariño.

“Me he sentido súper bien, ellos son mi familia. Ahora que no puedo estar con mis papás porque están muy largo, ellos me apoyan como una familia”, afirmó.

Cada vez que tiene varios días libres, Jefrey regresa a Guápiles para estar con sus papás. Las raíces siguen firmes, aunque el camino ahora se trace desde otro lugar.

Para muchos, Kendall Waston es el defensor imponente, dominante en el juego aéreo y autor de goles clave con la Sele. Para Jefrey, en cambio, es mucho más que eso.

“Es una súper persona, muy noble, que siempre te va a ayudar. Es como mi papá, ya uno lo normaliza y es parte de la familia”.

Kendall también se ha convertido en un guía constante, dentro y fuera de la cancha.

“Siempre me dice que hay que llevar el estudio con el fútbol, que no se puede dejar de estudiar, que tengo que llevar buenas notas y seguir bien en el fútbol”.

Además de la disciplina, Waston le transmite la mística de lo que significa portar el uniforme patrio.

Para Jefrey, escuchar a Kendall hablar sobre el privilegio de representar al país es la mayor motivación para su próximo reto que empieza este jueves, en el Torneo Clasificatorio de Concacaf.

Este jueves 5 de febrero, a las 2 p. m., la Sele Sub-17 debutará en el Premundial frente a Islas Turcas y Caicos.

Después de este juego, el sábado será el pulso ante Islas Vírgenes Británicas y el martes 10 de febrero se disputará el partido contra Puerto Rico. Todos estos duelos serán a la misma hora, en el Complejo FCRF-Plycem (Proyecto Gol).

Y Jefrey Urbina junto a sus compañeros sueñan con el Mundial de Catar 2026, como tantas veces lo hizo Kendall Waston con la Tricolor.