Recordatorio oportuno de Putin y Xi
No debe ser entendida como mera frase protocolaria la postura manifestada por los líderes de Rusia y China al confirmar el carácter estratégico de la asociación bilateral de sus países, y la decisión de seguir impulsando foros de cooperación alternativos como los Brics. Ello constituye un rayo de sol para un planeta ensombrecido por la violencia, las amenazas de guerra y el uso de la fuerza.
Los presuntamente «omnímodos» dictados de la administración de Donald Trump han recibido, al menos, una manifestación de contravención expresiva de que el mundo no se ha rendido a los pies del Imperio.
Durante la videoconferencia que los reunió de modo virtual, Vladimir Putin y Xi Jinping también reafirmaron el carácter estable y estructural de sus nexos, y destacaron el haberse convertido en factor estabilizador, en medio de un escenario internacional caracterizado por conflictos, presiones unilaterales y disputas geoeconómicas.
Ese recordatorio explícito da cuenta de la conciencia que tienen Rusia y China —punteras en cuanto a desarrollo económico y protagonistas de un polo alternativo que busca ser el contrapeso a la unipolaridad—, acerca de la trascendencia de sus posiciones en el panorama mundial actual.
Putin y Xi también examinaron lo concerniente a la agresión estadounidense sufrida por Venezuela y las recientes amenazas de Washington contra Cuba e Irán, entre las que destaca el propósito de endurecer el intento de asfixia contra la Isla, prohibiendo a terceras naciones venderle petróleo.
En contraposición, los jefes de Estado de China y Rusia afirmaron al término de su encuentro que los niveles de cooperación con ambas naciones, seguirían siendo los mismos.
Putin destacó que la asociación integral ruso-china constituye un modelo de cooperación ejemplar entre grandes potencias que, señaló más adelante, «responde a los intereses fundamentales de nuestros pueblos y contribuye a la estabilidad internacional».
Ambos líderes también reafirmaron su compromiso de coordinar posiciones no solo en los Brics, sino en foros multilaterales clave como la ONU, y la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS), donde Rusia y China desempeñan un papel central en la defensa del multilateralismo y el equilibrio internacional, reseñó Telesur.
Asimismo, Putin garantizó el firme respaldo ruso a los esfuerzos conjuntos para proteger la soberanía, la seguridad nacional y el derecho de ambos países a elegir su propio modelo de desarrollo, en clara alusión a los intentos externos de injerencia política.
Xi Jinping, por su lado, reafirmó la disposición compartir oportunidades de desarrollo con Rusia y a asumir responsabilidades conjuntas como grandes potencias en la construcción de un orden internacional más equilibrado.
«Es momento de fortalecer la cooperación estratégica y avanzar juntos en la dirección correcta del desarrollo bilaterales», aseveró Xi.
