La inflación de la eurozona se modera en enero al 1,7% y al 2,5% en España, la mayor tasa de las grandes economías del euro
Los precios arrancan 2026 dando una tregua a los bolsillos de los europeos, pero España se encuentra entre los menos beneficiados por esta moderación. Según los datos preliminares publicados este miércoles por Eurostat, la tasa de inflación interanual de la eurozona se moderó al 1,7% en enero, tres décimas por debajo del dato del 2% registrado en diciembre de 2025. Esta tasa representa la menor subida del coste de la vida en la eurozona desde septiembre de 2024 y sitúa por debajo del objetivo del 2% fijado por el BCE para el medio plazo.
España, aunque también consiguió moderar su inflación en cinco décimas, al 2,5%, siguió a la cabeza de las grandes economías del euro en subidas de precios. En concreto, la inflación de Alemania se situó en el 2,1% en enero; la de Francia en el 0,4%; y la en el 1%. Además, España tiene un diferencial de precios desfavorable respecto a la zona euro de ocho décimas.
Entre los países de la zona euro, las mayores subidas interanuales de la inflación enero correspondieron a Eslovaquia (4,2%), Croacia (3,6%) y Grecia y Lituania (2,8% ambos), mientras que el menor repunte de los precios se observó en Francia (0,4%), Finlandia e Italia (ambos 1%) y Bélgica (1,4%).
Eurostat explica que el frenazo de enero se debió a la caída de la energía (-4,1%), rente al retroceso del 1,9% en diciembre, mientras que los alimentos frescos se encarecieron un 4,4%, frente al 3,5% interanual del mes anterior. Asimismo, el coste de los bienes industriales no energéticos subió un 0,4% interanual, una décima más, mientras que los servicios se encarecieron un 3,2% interanual, frente al 3,4% del mes anterior. La tasa subyacente, que además de los precios de la energía deja fuera del cálculo también a los alimentos, el alcohol y el tabaco, se moderó en enero al 2,2%, una décima menos frente a diciembre de 2025 y su nivel más bajo desde octubre de 2021.
Bert Colijn, economista de ING, explica que esta menor inflación un día antes de que el BCE decida sobre los tipos de interés "suena más emocionante de lo que es", ya que los efectos de base en la energía han sido los responsables de gran parte del impacto. No obstante, el experto destaca que la disminución de la inflación de los servicios, del 3,4% en enero al 3,2%, indica que persiste una debilidad generalizada en el entorno inflacionario. Sin embargo, si bien la inflación ha caído por debajo del 2%, "las expectativas de inflación a medio plazo no se están suavizando por ahora".
