El acusado de la muerte de Sergio Delgado confesó a su novia haberse «jodido la vida» al haber «matado a un chaval»
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El acusado por la muerte del joven vallisoletano Sergio Delgado, J.L.N, confesó a su novia en la tarde posterior a los hechos que se había «jodido la vida, que había matado a un chaval » y que «no quería que el fallecimiento se hubiera producido». La tercera sesión del juicio por la muerte del vallisoletano Sergio Delgado en la puerta de un local de copas nocturno en las Llanas en Burgos en febrero de 2024, ha acogido este miércoles la declaración de la novia del acusado, su madre y un camarero en el bar. El joven sentado en el banquillo de los acusados y la mujer habían empezado a salir hacía tres semanas y se empezaban a conocer cuando ocurrió el suceso. J.L.N confesó a esta chica que no recordaba «absolutamente nada» de lo que pudo producir el hecho y por qué le propinó el mortal puñetazo a Sergio. La joven también ha relatado que el acusado de la muerte del vallisoletano estaba «en estado de shock y que se enteró de lo que había ocurrido cuando miró la prensa» y porque un amigo le había contado que el hombre de Valladolid estaba muerto. Cuando ocurrieron los hechos, «iba muy borracho y no sabía nada», ha dicho la mujer. La joven ha declarado que, tras los hechos, el encausado «no recordaba, no sabía más; se fue asustado» ; y en ese momento le dijo tras los hechos «no sabía que se había muerto y que se había enterado porque había llamado a un a un amigo» y le había dicho que mirara la prensa. La chica ha declarado que el joven, a quien no veía desde aquella tarde, «no era una persona violenta» y «nunca» vio indicios tendentes a sacar esta conclusión. En este momento del juicio, también ha declarado la madre de J.L.N, cuya versión en cuanto al suceso propiamente dicho coincide también con lo manifestado por la novia del joven. La madre ha afirmado que su hijo «no se acordaba de nada y no sabía por qué le había dado el puñetazo a Sergio». El resto de su declaración coincide con otras realizadas tanto por policías del Cuerpo Nacional como de otros testigos, puesto que la mujer acompañó a la Policía Nacional a recoger la ropa a casa del abuelo, el domicilio en el que residía J.L.N. También ha declarado que su hijo hacía deporte, andaba en bicicleta, hacía escalada y que se apuntó a un gimnasio «al que apenas iba», así como que era «un buen trabajador» y que la empresa que le contrató le «valoraba» ya que después de tener un contrato de prácticas, terminó por trabajar en esta entidad «porque es buen chico». Como muestra del «buen corazón» que tenía J.L.N, ha señalado la madre, el chico decidió cambiar su domicilio a la casa de su abuelo para cuidarle en los últimos días de su vida, tras quedarse viudo. Todo ello como un «reflejo de su carácter humanitario y por el amor» que le profesaba a su abuelo, que hizo el papel de padre cuando murió el del acusado. Para la jornada de mañana jueves queda el testimonio del educador de la prisión y las periciales que se expondrán para que las analice el jurado. Tras ello todavía faltaría la jornada del viernes en la que el Tribunal, la acusación particular, la Fiscalía y la defensa interrogarán al acusado. Finalmente, se cerrará el juicio con las conclusiones finales de las partes y el veredicto final del jurado.
