Caja de ANDE tuvo fuerte reducción en ganancias en 2025. Entidad explica la razón
Caja de ANDE redujo sus ganancias en 2025 en comparación con el año previo, en medio de un fuerte ajuste en sus estimaciones, que la entidad atribuyó a un “efecto contable puntual”.
De acuerdo con datos de la Superintendencia General de Entidades Financieras (Sugef), Caja de Ande registró utilidades por ¢49.240 millones en 2025, es decir, una caída del 30,18% respecto a los ¢70.529 millones en ganancias del 2024. En términos nominales, el resultado se redujo en ¢21.289 millones.
El nivel de utilidades generadas por la entidad en 2025 es más similar al observado en el 2022, cuando reportaron ganancias por ¢55.091 millones y supera los ¢36.874 millones del 2023.
Al observar en detalle los estados financieros de la institución, uno de los aspectos que más influyó es la partida de las estimaciones y recuperación de activos, la cual tuvo un ajuste muy relevante en 2025.
Las estimaciones cerraron el año pasado en un saldo de ¢3.214 millones; sin embargo, en el 2024, este indicador registró una considerable disminución, al terminar en -¢21.742 millones.
Dicha reversión en las provisiones es un indicador muy relevante porque tiene un impacto directo en las utilidades. El rubro funciona como un “colchón financiero”, es decir, como ahorro preventivo para momentos de incertidumbre o escenarios más retadores.
Además, la entidad registró una caída cercana al 70% en los ingresos por disminución de estimaciones y recuperación de activos, lo que sugiere un menor efecto positivo en sus resultados, principalmente por la reversión de reservas asociadas a la cartera crediticia.
Esta partida de ingresos pasó de ¢31.449 millones al cierre de 2024 a ¢9.410 millones al final de 2025, de acuerdo con las estadísticas de la Balanza de Comprobación publicada por Sugef.
Un ejemplo de la incidencia del ajuste en las estimaciones es que el resultado operacional neto de Caja de Ande, que mide la rentabilidad directa de su actividad principal, mejoró al cierre de 2025.
Este apartado aumentó en ¢3.668 millones (7,5%), pasando de los ¢48.787 millones en 2024 a ¢52.454 millones el año pasado. Los ingresos por intermediación financiera y los generados por el pago de créditos también incrementaron, en ¢4.909 millones y ¢4.871 millones, respectivamente.
¿Qué ocurrió?
Carmen Martínez Cubero, gerente general de Caja de ANDE, explicó a La Nación que la baja en las utilidades ocurrió por un “efecto contable puntual y no recurrente registrado durante el año 2024″.
Martínez detalló que, en marzo del 2024, se les notificó de un cambio metodológico para calcular las estimaciones esperadas por pérdidas en inversiones financieras.
La modificación permitió la liberación de provisiones, exclusivas en el 2024, lo cual favoreció el resultado de ese año.
“Dicho ajuste implicó una disminución en las estimaciones registradas, cuyo tratamiento contable generó un incremento en los ingresos del ejercicio 2024. Se trató de un ajuste técnico aplicado únicamente en ese año”, precisó la vocera de la entidad.
Crecen activos y crédito
Durante el 2025, la institución también tuvo un incremento en sus activos y su cartera de crédito, según la información publicada por Sugef. También crecieron su patrimonio y sus pasivos.
Los activos de Caja de Ande aumentaron en ¢123.810 millones, desde los ¢1.882.583 millones alcanzados en 2024 a los 2.006.393 millones registrados al cierre del año pasado.
En el caso del crédito, la cartera al día y con atraso hasta 90 días ascendió a ¢1.291.439 millones en 2025, creciendo en ¢62.701 millones en comparación con los ¢1.228.738 millones del 2024.
Según los estados financieros a setiembre de Caja de Ande, la mayoría de los préstamos colocados son en el área de consumo. En menor medida, sobresale la cartera de crédito para vivienda.
En relación con los pasivos, cerraron el año pasado en ¢738.573 millones, subiendo en ¢57.002 millones respecto al 2024. Mientras que el patrimonio incrementó en ¢66.808 millones, de ¢1.201.012 millones a ¢1.267.820 millones.
Las obligaciones con el público también incrementaron, desde los ¢614.811 millones en el cierre de 2024 hasta los ¢662.881 millones registrados al final de 2025, de acuerdo con la Sugef.
Polémica
El año pasado estuvo marcado por una polémica en torno a la entidad, la cual cayó en irregularidad financiera 1 a raíz de debilidades en la idoneidad de los integrantes de su gobierno corporativo.
La Sugef detectó las fallas tras efectuar un estudio de riesgos, en el cual se determinó la necesidad de “atención inmediata” de las debilidades. La institución presentó un plan de acción para corregir los señalamientos hechos en setiembre pasado y con el propósito de fortalecer el gobierno corporativo.
Martínez comentó que remitieron el plan de acción a la Superintendencia y se encuentra en etapa de revisión.
La Caja de Ahorro y Préstamos de la Asociación Nacional de Educadores fue creada mediante la Ley Nº 12 de 1944. Sus socios y accionistas son todos los funcionarios y empleados, en servicio o con licencia, del Ministerio de Educación Pública (MEP), así como los jubilados o pensionados de esa cartera.
La legislación que creó la institución deduce, de manera obligatoria y mensual, el 5% del salario a todos los funcionarios del MEP, pensionados y jubilados activos en dicha organización.
