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Январь
2026

Un contribuyente de renta media paga 800 euros más de IRPF por no ajustar los tramos a la inflación

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Abc.es 
La negativa del Gobierno a ajustar las tarifas del Impuesto sobre la Renta le ha proporcionado un torrente de ingresos fiscales durante los años de inflación desbocada con los que financiar el gasto galopante, pero esa negativa también ha contribuido a empobrecer a los hogares españoles, que siguen perdiendo poder adquisitivo golpeados por la escalada de los precios, especialmente de los alimentos. Un estudio del Instituto Juan de Mariana explica que no deflactar el IRPF, que se traduce en la negativa a adaptar los tramos del impuesto a la inflación o al coste de la vida, ha hecho que, a través de la progresividad en frío, todos los niveles de renta paguen más impuestos. «De forma encubierta, la inflación ha hecho que, por ejemplo, el mínimo exento por contribuyente tenga ahora un valor un 30% menor que en 2007, siendo la exención para un matrimonio con hijos un 25% más baja que entonces», dice el servicio de estudios. En la práctica, un bien o servicio que costaba 100 euros en 2018 tiene ahora un coste de 123,2 euros . Para mantener el mismo poder adquisitivo, los salarios nominales deben aumentar en una proporción similar; sin embargo, los tramos del IRPF no se han actualizado, de modo que la renta neta que perciben las familias se ve mermada por el impacto de unos impuestos cada vez más elevados con la negativa a deflactar los tramos, umbrales y tarifas del tributo. Este desajuste es lo que los economistas denominan progresividad en frío. Un contribuyente con un salario de 30.000 euros brutos anuales, cantidad cercana al sueldo medio, paga ahora 800 euros más de IRPF de lo que habría abonado en caso de que Sánchez hubiese deflactado el gravamen desde 2018. Para un trabajador que percibe anualmente 50.000 euros, el impacto asciende a 1.600 euros. Las rentas medias-bajas, de entre 18.000 y 25.000 euros, son las más golpeadas por el impacto de la progresividad en frío, dice el Instituto, que ha puesto en marcha una calculadora con la que comprobar el impacto de la inflación en el IRPF para todas las renta. «El impacto de la inflación sobre las familias españolas» es el título de estudio del think tank, en el que el servicio de estudios analiza cómo ha evolucionado el coste de la vida. Recuerdan que en 2025 la inflación se situó cerca del 3%, «confirmando que los precios siguen aumentando a un ritmo peligrosamente elevado». Recuerda también que en la vivienda y los suministros el alza fue cercano al 6% y que algunos alimentos, como los huevos se han encarecido más de un 30% durante apenas un año. En una comparativa con Europa la conclusión a la que llegan Diego Sánchez de la Cruz y Santiago Calvo , los autores del informe, es que el IPC medio de nuestros socios fue un 25% menor y que España se sitúa, pues, por encima de la UE y en la zona media-alta de la tabla y que si a esta situación le sumamos la incidencia del paro, «no sorprende que seamos el país líder en el Índice de Miseria», indicador económico que suma el IPC con la tasa de desempleo, que dobla la media europea. Desde que Pedro Sánchez es presidente del Gobierno los precios han subido un 24,2%, lo que supone más que triplicando la subida del 7,2% acumulada en los años de mandato de Rajoy . Si se comparan los 78 meses de mandato de ambos, el IPC creció 12,5 puntos más «durante el periplo del líder socialista». «Si en julio de 2018, coincidiendo con la moción de censura que propició el cambio de gobierno, hubiésemos recibido un billete de 20 euros, hoy dicha cantidad equivaldría -dicen- a poco más de 15 euros, como resultado de la subida de precios observada desde entonces». Así, recuerdan que la vivienda, el agua o la energía se han encarecido más de un 20% desde que gobiernan el PSOE y «sus socios comunistas». En el caso de los alimentos y las bebidas no alcohólicas, la subida ha sido del 41%. La conclusión a la que llegan es que desde 2023, el IPC ha ido a menos en Europa, pero se ha enquistado en España. El impacto de la inflación sobre los ahorros de los españoles es también objeto de análisis y de este se desprende que este impacto es tal que, si bien el valor nominal de los depósitos acumulados en las entidades financieras ha crecido en 253.865 millones desde mediados de 2018, su valor real apenas ha crecido en 45.931 millones. Desde 2022 el valor real de los depósitos ha caído en 28.500 millones , «erosionando severamente el poder de compra del dinero ahorrado por las familias». «Aunque el gobierno de Pedro Sánchez dice haber diseñado su política económica con la redistribución como meta principal, su bagaje en lo tocante a la inflación arroja el peor de los mundos: todos los hogares pierden poder adquisitivo y, además, el golpe es mayor para quienes menos ganan». Según asegura el Instituto, el crecimiento medio de la renta de los hogares españoles avanza a tasas muy reducidas, de apenas un 0,5% anual para los veinte últimos años. «Se trata del tercer peor desempeño en toda la UE, lo que explica la decadencia económica de nuestro país». Parte importante de la erosión del poder de compra de los hogares se explica por «el efecto empobrecedor» de un gasto público desbocado que, al absorber cada vez más recursos y desplazar al sector privado, conduce a mercados más intervenidos y menos competitivos, lo que a su vez redunda en una oferta menos atractiva de bienes y servicios. «Los costes de una política fiscal tan expansiva se transmiten al conjunto de la economía, golpeando a hogares y empresas. Si a esto le sumamos los excesos intervencionistas en campos como la energía o la vivienda, parece evidente que los problemas que arrastra España -afirman- tienen todo que ver con el socialismo imperante en las grandes decisiones de política económica.