Guinda al alcalde que le buscó el transporte alternativo a sus vecinos para conectar con Tarragona y Barcelona ante la crisis de Rodalies
Falset, en Tarragona, tiene 3.000 vecinos y se encuentra en plena comarca vinícola de El Priorat, a 30 kilómetros de Reus, conectada por la línea R15 de Media Distancia. Una localidad aparentemente alejada, pero muy expuesta a las crisis derivadas del parón de trenes en Cataluña. Ante la falta de servicio ferroviario, su alcalde, Carles Brull, decidió fletar un autocar para garantizar la movilidad hacia Reus, Tarragona y Barcelona, asumiendo una medida excepcional para paliar una situación que califica de insostenible.
El corte ferroviario, que deja a Falset seis días sin trenes, evidencia los problemas crónicos de la R15, una de las líneas con más incidencias, y reaviva el debate sobre el despoblamiento y la falta de inversión y mantenimiento en el transporte público. Mientras algunos usuarios encontraron alternativas gracias a refuerzos puntuales, muchos otros sufrieron caos, desinformación, retrasos y costes adicionales, con servicios de autobús insuficientes o sin aceptar abonos. La jornada dejó una sensación generalizada de agotamiento y desconfianza hacia Rodalies, en un contexto de temor a que los problemas se repitan.
