Julio Cano toma posesión como "número dos" de la Fiscalía de Peramato
La fiscal general del Estado, Teresa Peramato, ya tiene "número dos" en el Ministerio Público. Julio Cano, hasta ahora fiscal superior de Baleares, ha tomado posesión en el Tribunal Supremo (TS) al prometer el cargo como nuevo fiscal jefe de la Secretaría Técnica, sobre el papel la persona más cercana a la máxima representante del Ministerio Público.
Juez en excedencia adscrito al Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, Cano ha desarrollado la mayor parte de su carrera profesional en las Islas Baleares, donde fue destinado en marzo de 2004 (tras su paso por la Fiscalía de Barcelona en Hospitalet de Llobregat).
En Baleares fue primero (de 2008 a 2014) fiscal delegado de Medio Ambiente y Urbanismo y, posteriormente, se hizo cargo en 2014 de la Fiscalía Especial para la Represión del Tráfico de Drogas en Ibiza. Asimismo, en septiembre de 2020 fue designado teniente fiscal de la Fiscalía de Baleares, siendo ascendido a fiscal superior en enero del pasado año.
Licenciado en Derecho por la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense de Madrid en 1998, en 2001 aprobó las pruebas de acceso a las carreras judicial y fiscal.
Fue ascendido a la máxima categoría de la carrera, la de fiscal de Sala, el pasado 7 de enero, cuando es nombrado fiscal jefe de la Secretaría Técnica de la Fiscalía General del Estado.
Nueva etapa tras García Ortiz
Como "mano derecha" de Peramato, Cano será una pieza clave en el propósito de la fiscal general de recuperar la normalidad y "sanar" la "profunda herida" que ha dejado en la institución la condena a dos años de inhabilitación por revelación de secretos a Álvaro García Ortiz, a quien ha permitido recientemente su incorporación a la Fiscalía de la Sala Social del Tribunal Supremo (al entender que su condena solo afecta al cargo de fiscal general, y no al de fiscal de Sala que ostenta).
En su intervención ante la Comisión de Justicia del Congreso, Peramato fue clara al respecto y tras mostrar su "reconocimiento expreso" a la labor de su antecesor y de "todo su equipo" en la modernización de la Fiscalía, expresó su deseo de pasar página para intentar cerrar "una profunda herida que atraviesa la Fiscalía española y que ha de sanar, espero y deseo, bajo mi dirección y con el trabajo y esfuerzo de todas y todos los fiscales de este país".
