Sinner, como nuevo, vence a Darderi y ya está en cuartos del Open de Australia
La crisis del calor quedó atrás. Tras los problemas en la tercera ronda de Jannik Sinner, salvado por la campana cuando no podía moverse por los calambres y aplicaron el protocolo de altas temperaturas, lo que le dio un respiro para recuperarse, el número dos del mundo volvió a la pista como si nada para vencer como casi siempre: siendo muy superior a su rival. Su compatriota Luciano Darderi, de origen argentino, estaba al otro lado de la pista. Nunca se habían enfrentado, pero el actual número 25 del ranking no tardó en saber y en sentir lo que es medirse al pelirrojo de San Cándido y el ritmo machacón que mete.
Y eso que su comienzo fue imponente, con un 15-40, dos pelotas de break... Un espejismo. Las salvó Jannik y el primer set le duró 27 minutos, 6-1. Al comienzo del segundo, Darderi estalló y lanzó la raqueta contra el suelo y tiró una pelota a las nubes, lo que le costó un “warning”. Pero ni su modo relajado del arranque ni el modo “me he liberado después del cabreo” le hizo cosquillas a Sinner, que mandó en los intercambios, sacó bien y castigó mucho el segundo servicio de su oponente. Luciano peleó hasta el final e incluso tuvo su momento en el tercer set, cuando amenazó con otro 15-40 y dos pelotas más de rotura en el noveno juego. Se soltó y arriesgó con la derecha. Se dio una alegría, pero no fue suficiente para quitarle un parcial a Sinner, que venció por 6-1, 6-3 y 7-6 (7/2) final, en dos horas y nueve minutos.
El físico es el único punto débil que tiene, sólo a veces, Jannik Sinner. El calor de Australia es un clásico en todas las temporadas y ha afectado a los mejores, que muchas veces también lograron remontar. Le sucedió, por ejemplo, a Rafa Nadal en 2022. El manacorense también en ciertos momentos tuvo problemas por las temperaturas, porque sudaba mucho y se deshidrataba, y ese año en los cuartos de final contra Shapovalov le llegó una crisis importante. Supo sobrevivir a ese día y después ganaría el título, con el increíble y tan recordado triunfo ante Medvedev en la final. Que a Sinner se le había pasado el susto del partido contra Spizzirri ya se vio el domingo, cuando colgó en su canal de YouTube un vídeo de cómo es un día en el Open de Australia. Comienza con un baño en agua con hielos, desayuno, entrenamiento, comida, masaje, un poco de PlayStation, cena y paseo. Al italiano, pese a ser uno de los jugadores más seguidos del circuito, a veces se le acusa de ser demasiado frío o de no tener el carácter de Alcaraz (las comparaciones, en realidad, no son necesarias y cada uno es como es), y abrió esta cuenta hace unos meses para mostrarse más al público.
Jannik avanza en busca de su tercer Open de Australia consecutivo y sigue demostrando que en estos momentos está a años luz de prácticamente todos sus rivales, lo que se acentúa más en los Grand Slams, donde los partidos son al mejor de cinco sets. El momento en el que Sinner dio el gran salto que le faltaba fue a finales de 2023, cuando encadenó varias victorias consecutivas y superó a Djokovic por primera vez en la fase de grupos de las Nitto ATP Finals (después perdería con él la final) y especialmente en la final de la Copa Davis. No ha vuelto a caer con el serbio: cinco triunfos seguidos. Desde ahí, en los cuatro torneos más importantes, apenas ha tenido un oponente que le plante cara en los cuatro torneos más importantes: Alcaraz. En 2024 ganó en Australia, perdió con el español las semifinales de Roland Garros; cayó ante Medvedev en los cuartos de Wimbledon, la única excepción; y levantó el US Open. En 2025, conquistó Australia y Wimbledon (superó a Carlos en la hierba londinense) y perdió la final de Roland Garros y la del US Open contra su gran rival murciano.
El próximo en intentarlo será el ganador del Shelton - Ruud.
