Gentrificación eres tú
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Siempre que cierra un bar o una librería me da una pena tremenda. Sé que más negocios de los que nos gustaría echan el cierre cada día, despiden a gente y un montón de autónomos se las ven y se las desean para llegar a fin de mes. Pero el cierre de un bar o una librería siempre me pone triste. Como si fuera peor pero sin serlo. Será porque toda librería y todo bar que cierra me remite fácilmente a mi librería de siempre y a mi bar de siempre. Y no quiero que cierren, claro. Me imagino a Álex bajando la persiana para siempre porque no salen las cuentas y mis mañanas ya no serían lo mismo. ¿Quién... Ver Más
